Buenavista y nuestros ‘enclaves’ turísticos

Vista al Amboró
Vista al Amboró/Foto: Adriana Aré

Estos días de vacación de verano, las familias que no pueden salir al exterior por falta de recursos económicos o por las restricciones de tiempo optan por los atractivos que ofrece la ciudad y sus alrededores. No hay paquetes bien organizados y, por lo tanto, la elección de destinos en el departamento es prácticamente espontánea.

 Si se busca algo cerca, las mejores alternativas son la hermosa Buenavista o el mítico fuerte de Samaipata. Algo más alejadas y con incomodidades en sus rutas están San Javier y Concepción, donde se puede apreciar el rico patrimonio de las misiones jesuíticas.

En Puerto Suárez está el Pantanal, destino que exige un poco más de gasto y tiempo de traslado, si se elige el viaje por carretera o tren.

En realidad, si las autoridades cruceñas se convencen del potencial turístico que tiene la región y de su efecto multiplicador en la economía local, tendrían que priorizar estos ‘enclaves’: Buenavista y todo el circuito del norte, el área de influencia de las misiones jesuíticas y Samaipata, junto a sus poblaciones vecinas como Vallegrande, con la ruta del Che.

Buenavista tiene una ligera ventaja sobre los otros destinos, que es el estado de la carretera para acceder a esa región. Allí se puede llegar en poco más de una hora y sin contratiempos, porque la ruta está buena.

Excepto los recurrentes cobros y controles de peaje en los 100 kilómetros que la separan de la capital, trasladarse a la zona resulta placentero, por el paisaje.

El pueblo luce maravilloso, con sus calles limpias y seguras. Su microclima es especial para combatir el calor y la variedad de su flora y fauna invita a la aventura. Para quien busca paz y contacto con la naturaleza, lo consigue en sus cabañas habilitadas para el descanso. Por si fuera poco, en la zona está El Cafetal, la única planta beneficiadora de café de Santa Cruz. Allí se puede conocer cómo se cultiva e industrializa este grano, en un curioso ‘tours’.

Hay una gran riqueza de recursos y diversas oportunidades para emprendimientos. Por cierto, los esfuerzos para desarrollar el turismo en el área son aislados  y casi exclusivos del sector privado.

Del Estado, del Gobierno Departamental y de los municipios se ve poco, por no decir nada. Si hay convencimiento y coordinación entre todos, estos ‘enclaves’ turísticos pueden despertar y generar más ingresos

Hacienda "El Cafetal" Foto: Adriana Aré
Hacienda "El Cafetal" Foto: Adriana Aré

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A quién ayuda el voto en blanco

j0438842De Tuffí Aré Vázquez para la edición de Usted Elige, del lunes 26 de octubre, en EL DEBER

“Como está ahora la campaña, da ganas de votar en blanco”. Esta frase de una periodista sintetiza el sentimiento de decepción de un considerable segmento de los electores con la calidad de la oferta de los ocho binomios. No menos son los que piensan anular su voto o los que prefieren no asistir a las urnas para castigar a los políticos que derrochan sus energías en el desprestigio recíproco. Entre un 10 a 15 por ciento de los votantes tendría decidido no apoyar a alguno de los ocho candidatos presidenciales, según las encuestas. Si se suman éstos al promedio de ausentes de las elecciones, cerca de un millón de votantes rechaza a los políticos que buscan su apoyo.

¿Se justifica este hastío? ¿A quién beneficia el voto en blanco o el nulo? ¿Se puede revertir la percepción de los ciudadanos que piensan que los candidatos no merecen su respaldo? Ensayaremos algunas respuestas.

En primer lugar, es cierto que pese a que en Bolivia se respira política casi todos los días, un importante sector de la población está ya cansado de la confrontación. La falta de renovación de la clase política es otra causa del hastío. El bombardeo propagandístico gubernamental provoca más desorientación que claridad. La oposición tampoco seduce, por su falta de convicción y por la carencia de estrategias para revertir la sensación de que ésta es una elección prácticamente resuelta a favor del Presidente. En conclusión, es una campaña monótona, con pocas variantes, e indiscutiblemente mediocre. Para ser más concreto: al oficialismo le sobra proselitismo y a la oposición le falta.

Es cierto que muchas veces se ha votado contra alguien en vez de a favor de alguien. Los próximos comicios no serán la excepción. Muchos pueden votar más por lo que transmite  el corazón que por lo que recomienda el cerebro. Es por eso que los principales candidatos no dudan en identificar a sus mayores adversarios y en descargar su artillería sobre ellos. Lo peligroso es que vaya creciendo la sensación de bronca ciudadana y que se termine castigando a todos.

Evidentemente, votar en blanco o nulo es una opción más que ofrece la democracia. Es el recurso que usan los descontentos para expresar su protesta contra la pobreza de la oferta electoral y contra el sistema. Algunos creen que no concurrir a las urnas o no votar por alguien son recursos que descargan en otros la culpa de una mala elección. Sin embargo, es cómoda la posición de dejar a los demás la responsabilidad de las decisiones políticas.

Si bien un elector tiene el derecho de no votar por alguien, debe saber que esa opción al final resulta beneficiando al que obtiene el primer lugar, ya que el sistema de escrutinio sólo contabiliza los votos válidos. No obstante, si la cifra de los descontentos es alta también servirá para transmitir a los próximos gobernantes y asambleístas el mensaje de que no se sienten representados.

Sin embargo, se puede revertir este sentimiento de bronca hacia la campaña y los candidatos. A más guerra sucia mayor desilusión del electorado. Por eso, la primera acción debería apuntar a abandonar paulatinamente este recurso. Otra urgencia es la del debate programático. No se pude seguir insistiendo sólo en el bombardeo propagandístico unilateral, ya que la población necesita recibir información clara y descontaminada. Obviamente que estas dos propuestas parecen inalcanzables, ya que a algunos candidatos les conviene más mantener sus ofertas entre las sombras que transparentar la discusión de sus propuestas, si es que las tienen.

Martins gana más de $us 2 millones al año

Marcelo MartinsA sus 21 años, el goleador boliviano tiene la vida asegurada. Para quienes creen que el fútbol le puede salvar el futuro a muchos muchachos pobres, éste es un ejemplo a seguir. Marcelo Martins tiene una historia de película. Fue descubierto en las inferiores de Oriente Petrolero por el turco Juan Carlos Farah. A su padre, el brasileño Mauro Martins, lo tomaban por loco cuando gritaba a cuatro vientos que su hijo algún día jugaría en Europa y ganaría millones. Don Mauro lo seguía en cada uno de sus partidos en las canchas cruceñas, con petardos en la mano.

La miopía dirigencial y de los entrenadores del fútbol liguero hicieron que Marcelo tenga que buscar su futuro afuera. En Oriente Petrolero nadie le dio chance y lo dejaron irse sin mayores problemas. En el equipo albiverde no llegó a ganar ni $us 300 por mes. Desgracia para los orientistas, pero bendición para el propio Marcelo y para el fútbol boliviano, que tiene un crack de las grandes ligas y con una cotización internacional sin precedentes en este deporte a nivel mundial.

Fue en el Vittoria de Brasil donde el olfato de un dirigente hizo que ese club se beneficiara con el talento del boliviano-brasileño. Martins saltó de ese equipo a una selección juvenil de Brasil, donde salió campeón. Su suerte estaba sellada. Dio el gran salto a Cruceiro, donde consiguió consagrarse como goleador de la Libertadores.

Con ese antecedente, fue traspasado al fútbol europeo (Shaktar) en la operación más importante de la historia del fútbol boliviano (aquí ya había asegurado su vida y la de su familia, con varios milloncitos de dólares en su bolsillo). Hoy es goleador de la selección boliviana y de las eliminatorias, apuntando a consagrarse como tal en los partidos que quedan de la verde. Si es así, podrá aspirar a un cambio de club y a otra millonaria operación.

Marcelo Martins ganó un premio de $us 150.000, sólo por estar en la banca, en el partido final que su equipo ganó en el segundo torneo de clubes de la UEFA. Recibe un sueldo mensual de $us 130.000, pero con campañas de imagen y premios sus ingresos llegan cada mes a $us 240.000, es decir, en un año recibirá $us 2.400.000. No hay boliviano, de ninguna profesión ni oficio que iguale esos ingresos.

Su padre Mauro comenta que Marcelo tiene la vida asegurada y puede seguir acumulando fortuna, pues su carrera en Europa recién empieza. “Debe cambiar de equipo, pues no le están dando oportunidad y le quieren recortar el sueldo, pues es muy caro para estar en la banca. Por suerte ya hay interés de clubes de Holanda y de Alemania”, relató.

El progenitor de Marcelo no oculta el cambio de vida que experimentó Marcelo y su familia en pocos años. “Marcelo se compró una mansión por $us 350.000 en la zona de Urubó, tiene en Europa un carro que vale $us 150.000 y un reloj que cuesta $us 50.000. Le gusta vestir y vivir bien. Yo fui a vivir a Urubó, pero no me acostumbro. Prefiero hacerlo en mi barrio pobre, donde quiero poner una escuela de fútbol. Tengo un carro nuevo que me regaló Marcelo”, revela Mauro.

Por cierto que el fútbol le puede cambiar la vida a más de un muchacho pobre boliviano. Pero no es fácil. Se requiere mucho profesionalismo, perseverancia y soñar. Marcelo y su padre soñaron alguna vez llegar alto. El sueño se hizo realidad.

Juicio a La Prensa, “una ofensiva política”

DSC00254El juicio que le inició el Gobierno al diario paceño La Prensa es “una ofensiva política” del Poder Ejecutivo contra ese medio de comunicación y contra todos los periodistas bolivianos. Este criterio corresponde al jefe de redacción de este periódico, Carlos Morales, que fue entrevistado al filo del programa No Mentirás, de la red PAT.

El principal responsable de la redacción de La Prensa afirmó que es “un alivio” que este caso esté siendo considerado por un Tribunal de Imprenta y no por la justicia ordinaria, como inicialmente se pretendía hacer.

Este lunes 18 de mayo se inició el proceso a este medio de comunicación, que es acusado de mentir cuando tituló que “Evo Morales dio luz verde a una negociación con los contrabandistas”, a propósito de una denuncia de ingreso de 33 camiones por la frontera pandina, supuestamente con mercadería de contrabando, que habría contado con el aval de algunas autoridades nacionales.

Lucio Añez dice que Santa Cruz buscó defenderse

DSC00252El militar retirado, Lucio Áñez, reveló la noche del lunes 18 de mayo en el programa No Mentirás, de la red PAT, que en septiembre del año pasado la dirigencia de algunas instituciones sociales de Santa Cruz buscaron a los generales cruceños y a otros que viven en Santa Cruz para pedir consejos de cómo defenderse ante la amenaza de un cerco campesino a la capital.

Áñez, que la semana pasada declaró en la Fiscalía, dado que lo acusan de reclutar a algunos miembros de la célula de Eduardo Rózsa, aclaró que él conoció casualmente en la plaza 24 de Septiembre a este hombre, quien luego lo quiso entrevistar para un medio de comunicación sobre los sucesos golpistas de inicios de los años 80. “Sin embargo, corté la entrevista cuando me quiso preguntar sobre la autonomía”, expresó.

El general Áñez confirmó que en septiembre del año pasado tuvo reuniones en el Club Social y contactos con instituciones como el Comité Cívico Femenino, que le consultaron qué hacer si se producía el ataque campesino a la capital cruceña.

“Nos preguntaron a algunos generales cruceños qué hacer para defendernos. Entonces entramos a internet y les dimos varias recomendaciones, como dotarse de medicamentos o organizarse, porque 1 millón de personas podían hacer respetar al departamento cuando los campesinos armados venían por el norte y por El Torno. Pero nunca hubo terrorismo, ni nada de eso”, explicó.

Áñez considera que Eduardo Rózsa fue ejecutado en el momento de la operación en el hotel Las Américas y alguien dio esa orden. Tal persona debería asumir la responsabilidad de la ejecución.

El periódico El Nuevo Día cambia de dueño

Alfredo Leigue, último dueño de El Nuevo Día
Alfredo Leigue, último dueño de El Nuevo Día

Una vez más, el diario El Nuevo Día estrenará en los próximos días propietarios. En las pasadas semanas se concretó la venta por parte del empresario Alfredo Leigue Urenda del 100% de sus acciones en esta empresa periodística a un nuevo dueño, posiblemente de origen cruceño, según se conoció extraoficialmente.

En las próximas semanas se haría el registro de la nueva compañía que se hará cargo de El Nuevo Día en Fundempresa. Se supo que el flamante propietario de las acciones del medio impreso es cruceño y comparte la línea editorial de defensa de la demanda autonómica, impulsada por su último dueño, Alfredo Leigue Urenda.

El propietario de la Imprenta Landívar y de la revista Cash se hizo cargo de la estructura propietaria de El Nuevo Día hace dos años, cuando compró al grupo español Prisa el 100 por ciento de las acciones. Leigue era antes dueño del 20% de La Razón y entregó esa su parte a cambio de todo el paquete del diario cruceño, más un monto en efectivo para conseguir el 100% de las acciones de la empresa ubicada en la avenida Cristo Redentor.

Ese medio fue fundado inicialmente por Luis Gutiérrez Dans con el nombre de El Día. Luego pasó al empresario Raúl Garafulic, quien formó una sociedad con Nancy Eklund para el lanzamiento de El Nuevo Día. Posteriormente Garafulic transfirió sus acciones al grupo español Prisa, también dueño de la red ATB y La Razón.

Finalmente, Prisa vendió el 100 por ciento de El Nuevo Día a Alfredo Leigue Urenda, quien habría ejecutado la reciente transferencia del total accionario a un nuevo propietario, cuya identidad se mantiene en reserva. Se conoció que posiblemente el accionista mayor de este medio estaría vinculado a emprendimientos televisivos, aunque la versión no fue confirmada.

En el diario La Estrella del Oriente se anunció este sábado que el ex líder cívico Branko Marinkovic es el propietario de El Nuevo Día. Hace meses que se difundió el rumor de que el ex presidente del Comité pro Santa Cruz y destacado industrial aceitero sería dueño del referido periódico. Sin embargo, es sólo un trascendido sin confirmar.

Lo que sí es comprobado es que el empresario Alfredo Leigue mantiene una relación de amistad muy íntima con Marinkovic, quien fue su compañero de curso. Tras vender sus acciones en El Nuevo Día, Leigue encararía nuevos proyectos comunicacionales. Una de sus ideas seria incursionar en un emprendimiento en el área de la red internet. También mantendrá su actividad en la imprenta Landívar, una de las más grandes del país.