Adios Patrick Swayze

10526_279307020028_869955028_8945769_3808168_nPor Roberto Marcelo Vera

Nunca ganó un Oscar y la industria lo abandonó en los años finales de su carrera, a pesar de haber sido nominado en 3 oportunidades a los premios Globo de Oro. Quizás en esta época nadie lo recuerde, pero en algún momento de los 80´s muchos jóvenes imitaban su “chueco” caminar tipo vaquero, lo apretado de sus jeans y el dobladillo de las mangas de la camisa que lo hicieron célebre en Dirty Dancing.

Patrick Swayze (18/08/1952- 14/09/2009) fue jugador de Rugby, bailarín, coreógrafo, actor y un valiente luchador contra el cáncer de páncreas uno, sino el más temido, tipo de cáncer. Lo más relevante de su paso por nuestras retinas se define en un debut apadrinado nada menos y nada más que por Francis Ford Coppola en su película de 1983 The Outsiders (los rebeldes) en la que compartió créditos con Tom Cruise, Matt Dillon, Rob Lowe y Ralp Macchio entre otros. Sin duda alguna el punto más alto de su carrera lo alcanzo con Dirty Dancing (1987) y Ghost (1990) cintas que vivirán por siempre en el imaginario de quienes vivieron su juventud y adolescencia en los 80’s.

Aparte de las antes mencionadas yo lo recordaré por dos en particular: Point Breack, una historia de bandidos surfistas que tenía entre otras delicias la incursión en cine de los Red Hot Chili Peppers. Esta cinta que plantea la amistad entre un policía y un delincuente (fuente de inspiración sin duda alguna de la vertiginosa Rápido y Furioso) redefinió un poco el escenario de las cintas de acción dirigidas a un público adolescente. La otra cinta es más íntima se llama “City of joy” (Ciudad de la alegría), fue dirigida por Roland Joffe y muestra otra faceta de Swayze. En los años finales de su vida empezaron a escasear los papeles y se fue alejando de la industria. Sin embargo nos quedan sus películas.

Una faceta que no desarrolló más allá de un solo éxito fue la de cantante. En memoria de Patrick Swayze hoy recordamos esta única canción que lo llevo a la cima de popularidad en el mundo de las radios:

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Daddy Yankee: ¿salud, show o intereses?

Nadie puede cuestionar cualquier iniciativa dirigida a frenar la feroz arremetida de la gripe A en Santa Cruz y en el país. Si la suspensión de los conciertos ayuda, pues que se lo haga. Si un paro nacional de cuatro días contribuye, bienvenido. Sin embargo, no parece haber en algunas de las iniciativas tomadas por autoridades locales y nacionales la suficiente reflexión y planificación de medidas para impedir los desastres causados por la pandemia.

La  muestra más clara es

Foto: www.daddyyankee.com
Foto: http://www.daddyyankee.com

 la reciente suspensión del concierto del reaggetonero Daddy Yankee, que deja un ligero sabor de injusticia. No sé si hubo un adecuado y cuidadoso análisis del fiscal Jaime Soliz y de las autoridades municipales, sobre todo de la intendencia (piloteada por Gary Prado, que ayudó en la fallida organización del show de Marc Anthony) en la decisión de frenar el espectáculo del próximo sábado 11. No quiero pensar que una mano dañina o intereses oscuros motivaron esta polémica determinación, que provocará un daño económico cuantioso en los inversionistas que apostaron a este emprendimiento, una decepción masiva en los fans cruceños de Daddy Yankee y un golpe a la imagen del propio país (los músicos ya están en el territorio boliviano), por las idas y vueltas de las autoridades.

No conozco a Jean Paul Flores, uno de los que organiza el concierto del reaggetonero, pero me apena que sufra lo que parece una injusticia. Hace dos semanas este empresario de espectáculos hizo notar que tomaba todas las precauciones para que la gente asista al show en plena arremetida de la pandemia. Flores fue el único que anunció hace 15 días  la compra de barbijos y de alcohol en gel para cada asistente al concierto del próximo sábado. Tenía el permiso del Sedes y de todas las autoridades del área para esta actividad. En pocas palabras, cumplió, como nadie antes lo hizo. Y le costó no sólo tiempo, sino dinero, un importante desembolso en más de 30.000 barbijos importados de Brasil.

Y es aquí donde queda la sensación de injusticia. El fiscal y el intendente no dijeron nada sobre el desastrozo concierto de Marc Anthony, pero ahora tumban el emprendimiento de unas personas que intentaron hacer bien las cosas. ¿Lo hacen realmente por preservar la salud de la gente? ¿Lo hacen sólo por figurar? ¿Lo hacen impulsados por algún otro interés? Son preguntas que debemos hacernos. Lo deseable es que lo hagan por cuidar a la gente.

En todo caso, si lo hicieron por defender la salud de la gente bueno sería que por ejemplo todos los días del año muestren el mismo empeño en cuidar la calidad de la comida que se vende en los restaurantes de la ciudad. Justo sería que vigilen la calidad de los productos de los mercados. Oportuno sería que impidan la venta de licores a menores de edad. Eso es cuidar la salud de la ciudadanía.

Si quieren ser justos, algunas señales serían que apliquen con el mismo rigor sanciones para los que defraudan al público con espectáculos mediocres y que exigan medidas de prevención a las iglesias, a los cines, a los locales nocturnos, a los estadios y a todos los espacios de concentración masiva. Es que la gripe A no sólo puede afectar a los reaggetoneros.

Y si se trata realmente de cuidar la salud de la gente, una conducta coherente de las autoridades gubernamentales y departamentales sería la de dotar de los suficientes ítems a los hospitales y de reforzar la calidad de sus servicios. Es una paradoja que se suspendan conciertos pero que no se frenen los paros de los trabajadores de los nosocomios en pleno tiempo de ataque de la pandemia. Incoherencia total. ¿Dónde están el fiscal Soliz y las autoridades cuando paran los hospitales? Eso es un atentado real contra la salud.

Lo cierto es que lejos de dar certidumbre a la población, la conducta de las autoridades sólo han aumentado la incertidumbre. Están en problemas los ciudadanos y pasan apuros los inversionistas, a quienes les cambian las reglas del juego de la noche a la mañana. Lamentable para la gente que ya perdió su inversión por estas medidas escasamente meditadas y para el propio país que sufre un desgaste y una caída de su credibilidad internacional.  

¿Qué turista tendrá deseos de venir al país? ¿A qué artista le interesará llegar a Santa Cruz? Evitemos primero las injusticias. Si se aplican normas, que alcancen a todos los rubros y a todas las regiones de Bolivia. Pero, ante todo, que prevalezca la responsabilidad y la prudencia, más que el afán de aparecer en las primeras planas de los periódicos para satisfacer el afán de figuración. Grave sería descubrir que detrás de estas medidas hayan intereses económicos. Al final, no sólo algunos inversionistas terminarán perdiendo sus recursos. En realidad, todo Santa Cruz puede terminar perdiendo por las torpezas de las autoridades.

Siguen siendo “Los Mismos”

Foto: Andres Unter
Foto: Andres Unter

por Vanessa Canudas

 

Son “Los Mismos”  pero bien podrían llamarse “Los Propios” o mejor “Los Propiangos”. Qué grato fue asistir el fin de semana al show de Pablo Fernández y Sebastián Moreno. Grato porque realmente se sintió el cariño que los cruceños tienen hacia este dúo de buenos humoristas, y también grato porque el cine René Moreno, hoy convertido en teatro, vuelve a ser una alternativa para la cultura en Santa Cruz.

Ocurrentes, pícaros,  sencillos, sin poses, y talentosos a morir, Pablo y Sebastián deben estar más que satisfechos al ver que llenaron todas las funciones que presentaron el fin de semana. Es que los cruceños, sus seguidores, tienen un cariño especial por estos dos chicos que han sabido meterse al bolsillo al público sin mayores secretos: simplemente mostrando con humor cómo somos los bolivianos, y con especial énfasis cómo somos los cruceños.

Talibanes indígenas que quieren tomar el control del aire boliviano, una nieta modernísima y una abuela que parecía sacada de un cuento, dos niños en medio de un acto escolar por el Día de la Madre,  y dos cambas viejos que recuerdan lo lindo del Carnaval de Santa Cruz de antaño fueron algunos de los sketchs con los que “Los Mismos” se robaron las carcajadas de grandes y chicos.

Un buen show, con ellos dos como grandes protagonistas y con el cantante Andrés Barba como invitado. Tres jóvenes talentos -que hacen todo el show- made in Santa Cruz a los que debemos aplaudir y felicitar.

Siguen siendo los mismos que pasearon su buen humor por las tablas de Chaplin Show y que luego llevaron su talento a la pantalla chica. Siguen siendo los mismos que le dan alegría a esta linda ciudad…

Otra gran inversión de La Casa del Camba

AQKPBEHCA38DWFMCA6RF4ZCCA0ESFL8CACA6LW7CAUYP1X2CAA266ZACAJ60MKICAFV6SCLCAEBLLFXCAD8RO5SCASRVIICCAB3G03ECAA2ILAFCAUX7DRTCAPD177LCAV2ZMGVCAT6CKLACAVHASQ6La familia Medina es un símbolo del progreso. Oriunda de Montero, migró a la capital cruceña, donde se instaló con una pequeña parrillada, que dio inicio a lo que ahora es todo un símbolo cruceño: La Casa del Camba. Comenzaron con todo alquilado, hasta los vasos, según se informó en el programa televisivo No Mentirás. En el camino, un crédito y el esfuerzo familiar permitió el despegue. El padre estaba a cargo de la parrilla y la madre de la cocina.

Ya es una marca nacional y en algún momento los propietarios de este famoso restaurante pensaron incluso en llegar a EEUU, donde hay una gran demanda de la gastronomía cruceña. Este es un proyecto pendiente. Lo que se hará  realidad pronto es su nuevo y gran local en la zona del Urubó, que será inaugurado nada menos que en el mes del cumpleaños de Santa Cruz.

Juan Carlos Medina, su gerente comercial, estuvo en No Mentirás. Reveló que la nueva apuesta demandará una inversión de más de un millón de dólares. Explicó que la obra tiene un 80 por ciento de avance y el 100 por ciento del material utilizado en la construcción es madera de primera (tajibo), destacándose el piso de porcelanato muy rústico. “Ya está terminado el subsuelo, la cocina y estamos concluyendo el techado, para pasar a la obra fina”, remarcó.

El restaurante, que contará con espacios de esparcimiento, está ubicado en la zona llamada Villa Bonita y se demorará sólo tres minutos en llegar al sitio desde el cuarto anillo. Medina informó que actualmente el emprendimiento de su familia genera empleos directos para 140 personas y con esta nueva inversión llegará a dar 180 fuentes de trabajo. Otro proyecto para el próximo año es la habilitación de un local de comida rápida en la zona de la carretera al norte.

Leo Fernández, del fútbol a la radio

fernandez_leo_83El arquero argentino ha decidido incursionar en la radio con un programa semanal. Luego de haber jugado algunos meses de este año en Real Mamoré, de Trinidad, Beni, el portero nacionalizado boliviano decidió dejar ese equipo y se trasladó otra vez a Santa Cruz.

En las últimas horas se lo vio visitando la radio Mix, donde confirmaron que trabajará desde el 11 de julio. Lo hará como conductor de un programa dedicado a la farándula y a los deportes, todos los viernes de 21 a 22 horas. Si el programa gana muchos adeptos, podría ser ampliado.

Esta vez no valió la pena Marc

Foto:www.eldeber.com.bo
Foto:www.eldeber.com.bo

No estoy seguro de que Marc Anthony cumpla su insistente promesa hecha en su pálido concierto del jueves de volver a Bolivia si lo invitan otra vez. Y vaya que costó caro la invitación. Le costó caro a los que lo trajeron, a los que pagamos para verlo y a la propia imagen del “rey de la salsa”.

Acostumbrado a actuar nada menos que en el Madison Square Garden y en otros famosos escenarios del planeta, Marc tuvo una noche que no valió la pena en nuestro modesto Tahuichi, por la penosa organización del que prometía ser el concierto del año. La talla gigantesca de este músico contrastó con la mediocre puesta en escena de su show.

Los problemas comenzaron en el ingreso mismo al estadio, por la habilitación de pocas puertas de entrada y por la escasa seguridad para contener la avalancha de gente. Quien menos tiempo permaneció en las largas colas que conducían al sector de la cancha fue al menos una hora. Se supo también que una parte considerable del público llegó a ingresar cuando el concierto había comenzado.

Dentro del gramado del estadio, la gente casi correteaba sin control por ganarse un espacio que le permitiera ver algo al carismático salsero, llegando a invadir y abarrotar la zona VIP. Pero la mayor dificultad se dio con el audio. Hasta los que pagaron para estar cerca del escenario sufrieron por el sonido. Apenas iniciado el show, el público de la general y las curvas comenzó a reclamar a gritos porque no escuchaba ni la voz de Anthony ni la música de su imponente orquesta. Las quejas se repitieron en varios momentos y el propio salsero pareció percatarse de los problemas. Fue el mayor dolor de cabeza, que se reflejó en la frialdad de las repletas tribunas, desde donde tampoco se lo podía ver bien. Las dos pantallas gigantes colocadas a los costados del escenario no ayudaron a calmar la ansiedad, pues tuvieron percances y no funcionaron.

Ni el notable esfuerzo del “rey de la salsa” consiguió despertar del todo a sus miles de seguidores. Los mejores momentos se vivieron cuando entonó al inicio de su repertorio su éxito Valió la pena. Luego encontró sintonía con la gente con Y ahora quién, Y hubo alguien, Hasta qué te conocí, Muy dentro de mí y Vivir lo Nuestro. Cerca de la 1 de la madrugada cantó Tu amor me hace bien. Recién en ese instante la gente respondió con el entusiasmo esperado, pero el show había concluido. No hubo forma de hacer volver al escenario al artista. Afuera del estadio, cientos de rostros apenas podían ocultar la decepción

Si bien vale la pena destacar el riesgoso emprendimiento de los que trajeron a esta estrella top, no se deben dejar pasar las fallas que terminan dejando una sensación de fraude a quien hizo el esfuerzo de juntar unos billetes para disfrutar de sus ídolos. De lo contrario, habrá que alentar la creación del “Defensor del público”, que se encargue de exigir la calidad que pide el que paga.

Carrió critica a Gran Cuñado y a los argentinos

Gran CunadoGran Cuñado es el programa televisivo sensación del momento en Argentina. Conducido por Marcelo Tinelli, el influyente “show man” del vecino país, alcanza niveles de rating espectaculares y casi todos los políticos se ven obligados a asistir si aspiran a tener posibilidades, sobre todo en las elecciones legislativas del próximo domingo.

Pero hay excepciones y personajes políticos que lo critican sin temor. Una de ellas es la izquierdista Elisa Carrió, que también ha cuestionado lo que considera un nivel de decadencia de la sociedad argentina por aceptar este tipo de espacios televisivos que considera frívolos.

Según “Lilita” Carrió, el programa Gran Cuñado y la sátira política deben existir, pero los gobernantes deben dedicarse a gobernar. “Si yo llego a ir a ese programa me derrumbo como persona. Le falto el respeto a una nación. Prefiero perder la elección pero no la dignidad”, sostiene Carrió.

No obstante, la líder izquierdista asegura respetar la labor de Marcelo Tinelli. “Una cosa es lo que haga Tinelli, pero otra es que yo vaya como personaje real a su programa. El que quiera votar por nosotros que sepa que no vamos a ir a Gran Cuñado. Yo tengo derecho a veranear cundo quiera y no por eso hago política cuando veraneo. Un periodista no hace periodismo cuando hace el amor con su esposa en su casa. Un médico no va a la sala de terapia con malla. Entonces, cada tema en su lugar. Argentina fue otra y lo va a volver a ser. Para nosotros la justicia social es en serio, la ética de la nación también”, agrega.