¿Quiere el Presidente una buena prensa?

FOTO: EL DEBER

Como nunca en los últimos años, vivimos intensos días de debate sobre el estado del periodismo boliviano y las iniciativas del gobierno más poderoso de las últimas tres décadas. Paradójicamente, el gobierno que más ha chocado con los medios es el que más medios ha creado para sostener su aparato propagandístico.

Precisamente, ha potenciado el canal de televisión estatal, que ejerce prácticamente un monopolio en algunas zonas del país. Es la única señal que se ve en regiones donde ningún canal puede llegar. También financia un periódico y una red de emisoras de radio distribuidas en casi todo el territorio. Su gasto publicitario es aparentemente más significativo que el de otras gestiones, aunque se desconoce la cifra presupuestaria destinada a ese fin.


La primera etapa del Gobierno en el campo de las comunicaciones consistió en montar toda esa red. En paralelo, el propio Presidente encabezó un duro ataque a los medios no oficialistas y a sus periodistas, posiblemente para erosionar la credibilidad de ellos al vincularlos con el bando opositor.
Una siguiente etapa apuntó a periodistas críticos del oficialismo. Más de uno de ellos  fue llamado a declarar en algún proceso judicial. Otros enfrentan en este momento algunas demandas en los tribunales.
La tercera etapa se ha abierto en los últimos meses y es la más sensible y compleja por su alcance y consecuencias. Implica las iniciativas de regulación directa de los medios de comunicación, a la que ningún gobierno anterior se atrevió a ingresar.

Para eso, ha aprobado ya al menos tres leyes que ponen límites a la libertad de expresión y de prensa. Queda pendiente aún la más grande, la que dará el nuevo marco jurídico al campo de las comunicaciones. Como se ve, hay un plan sistemático para modificar el escenario de funcionamiento de los medios y el ejercicio del periodismo.
Sin embargo, ¿apuntan  estas iniciativas gubernamentales a mejorar el periodismo boliviano? ¿Quiere el presidente Morales realmente una buena prensa?
Basta ver el manejo que hace el Gobierno de la mayoría de medios estatales para concluir que más que buen periodismo apunta a buscar propaganda. 

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