Periodismo de verdad en medio de la catástrofe

CNN en inglés ha demostrado cómo se puede hacer un periodismo en serio cuando ocurre una catástrofe como la de Haití. Desde que se supo del poderoso sismo, este medio abrió un espacio ininterrumpido de información de lo que sucede minuto a minuto en Puerto Príncipe y sus alrededores.

Pese a la carencia de servicios básicos, como el de la energía eléctrica, CNN se instaló con generadores propios y con varios enviados especiales en la zona del desastre. Según el jefe de la cobertura, lo primero que se hizo fue invertir en la compra de los aparatos para luz, de manera que es la única ventana, por ahora, que muestra en directo y a toda hora al planeta entero los efectos de esta horrorosa tragedia.

Sus enviados y corresponsales (he podido contabilizar unos cinco que se turnan en el relato y descripción de los hechos) llegaron a Haití antes que los propios equipos de rescate del exterior. Los cinco periodistas están en la calle, con las víctimas, exponiéndose como cada una de ellas y en cada momento al peligro que significa estar en este momento en Puerto Príncipe.

Sin recurrir al morbo, hacen sentir en carne propia con sus relatos la magnitud del terror. Sin ser sensacionalistas, hacen vivir al televidente la gravedad del suceso, Han estado en el momento del rescate de una niña de 12 años de un edificio en ruinas, registrando los gritos de dolor y el testimonio de la menor. Recorren cada metro de las calles, en las que se amontonan los cadáveres en descomposicion de las miles de víctimas. Han hablado en el aeropuerto con el presidente Préval, han mostrado las ruinas del palacio presidencial y han visitado los hospitales, en cuyas puertas hay tendidos los cuerpos sin vida de niños y mujeres que no pudieron ser auxiliados a tiempo por los médicos.

Por si fuera poco, transmiten minuto a minuto la angustia de los cientos de haitianos que se congregan en las plazas para intentar dormir en las noches, desafiando el pánico que les provoca el saber que pueden llegar más réplicas del sismo y hasta un tsunami. Es una cobertura periodística impresionante, con reporteros física y anímicamente bien entrenados para cubrir semejante horror.

Y todo, sin mostrar los detalles de cadáveres en descomposición ni cuerpos mutilados, sino con encuadres que muestran el impacto de la tragedia, pero que evitan incurrir en el mal gusto y las trangresiones éticas o estéticas de la imagen. Para superar los percances en la comunicación, se han valido del internet, el único instrumento que logró funcionar las primeras horas de la catástrofe. El Twitter y el Facebook han sido clave para registrar testimonios directos de ciudadanos y para recoger imágenes y videos. Todo un ejemplo de cómo se puede hacer buen periodismo en medio de una catástrofe, sin perder la calma, sin abandonar la sensibilidad ni el respeto por el dolor humano. Al contrario, CNN en inglés ha sido fundamental para promover la movilización de la ayuda internacional y estimular la solidaridad. Una lección para medios y periodistas.

http://ac360.blogs.cnn.com/?hpt=tv

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