El derecho de jugar en “La Caldera”

Si se impone la lógica en el fútbol, Guabirá y Ciclón deberían ser los finalistas de la Copa Simón Bolívar, cuyo ganador ascenderá a la Liga. Hasta ahora, son los dos clubes de este torneo con mayor historia, con equipos más competitivos y con grandes hinchadas, pues uno representa al Norte cruceño y otro al departamento de Tarija.

Previendo una final con los rojos de Montero, la dirigencia del club tarijeño adelantó que no jugará su partido de visitante en el estadio Gilberto Parada. La posición reabre una polémica que había sido cerrada la semana pasada por la propia ANF al verificar el aval prefectural a “La Caldera” como estadio departamental, según lo condiciona el reglamento. La dirigencia de Ciclón insiste, sin embargo, en que hará cumplir la norma que exige que las finales de la Simón se jueguen en estadios de las capitales departamentales, lo que no es preciso. Está probado que el Gilberto Parada tiene el estatus de departamental, con lo que se cumple la reglamentación de la Copa.

En consecuencia, negarse a competir donde Guabirá jugó en 2008 todos sus partidos de la Liga Profesional parece apuntar a la búsqueda de una ventaja deportiva, pues no es lo mismo que los azucareros disputen una final con el escenario lleno de sus hinchas que tener que trasladarse a otra sede. Tampoco es justo negarle al Norte cruceño la oportunidad de disfrutar de una de sus principales pasiones: el fútbol y su equipo Guabirá. Si el motivo de la resistencia a jugar en “La Caldera” es la seguridad del escenario, no tiene coherencia, toman

do en cuenta que el año pasado se cumplieron las exigencias para los partidos de la categoría profesional, sin incidentes importantes. Además, en 2007 Montero fue subsede de la primera fase de la Simón Bolívar y Guabirá recibió allí a todos los rivales en su campaña por el ascenso, sin ningún caso llamativo de violencia. También en el Gilberto Parada se juegan partidos del Mundialito, sin contratiempos.

En consecuencia, la anunciada batalla de la dirigencia de Ciclón puede originar un conflicto innecesario, pues ya quedó claro que se puede jugar en el Gilberto Parada. “La Caldera” ha cargado con un estigma injusto y ha estado en la mira de quienes sospechosamente desean su veto.

Guabirá tiene el derecho de jugar donde entrena y donde recibe el cariño de su gente, así como Ciclón tiene el derecho de jugar en el estadio del departamento al que representa. Que no se cometan injusticias.

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