El nuevo discurso del MAS para las elecciones

alvaroevoAgotada la agenda de octubre negro, que planteó fundamentalmente la nacionalización de los hidrocarburos y la realización de una Asamblea Constituyente para aprobar una nueva CPE, el gobierno del MAS ha replanteado su oferta política con miras a las elecciones presidenciales de diciembre.

Tanto Evo Morales como Álvaro García Linera, han adelantado en los últimos días las líneas discursivas del masismo. Ambos creen que aprobada la nueva Constitución se abre otra etapa en el país, ya que la anterior puso fin a la teoría del empate catastrófico. Con aires triunfalistas, el Gobierno se adjudicó la victoria de esa larga batalla ideológica en Bolivia y ahora apunta a dar continuidad por largo tiempo a sus resultados.

Ya hay nueva CPE y ya se nacionalizaron los hidrocarburos. El MAS también da por consolidada la derrota de la visión de Estado que tenía la derecha y no sólo se jacta de haberla enterrado políticamente sino que también le arrebató su principal bandera de lucha todo este tiempo: las autonomías.

Ante esta realidad, el Gobierno ya definió su nueva agenda, con la que seguramente intentará conquistar el voto en la etapa preelectoral: consolidar las autonomías, terminar de enterrar a la llamada derecha, estigmatizándola como “terrorista y separatista”, pero, sobre todo, ofreciendo obras de alto impacto para el futuro y un reimpulso de la economía.

Menos política y más economía. Más gestión, en pocas palabras. Eso es lo que al parecer ofrecerá en la campaña el presidente Morales. En esa perspectiva, sus ofertas ya comenzaron a difundirse: -al menos cuatro o cinco grandes aeropuertos en polos de desarrollo del país como Puerto Suárez o Chimoré, carreteras por todos lados, explotación del litio, exportación del hierro de Mutún, trenes eléctricos y otras obras.

Por si fuera poco, ha ofrecido un programa para los próximos 50 años. De su lado, el vicepresidente García Linera asegura que éste es el único Gobierno que puede asegurar todas esas obras, ya que tiene 8.000 millones de dólares para hacerlo (¿serán las reservas internacionales del BCB?).

La otra línea de la campaña masista será inaugurar y entregar obras por todos lados en estos meses previos a las elecciones. Ya lo está haciendo casi a diario, sobre todo en el oriente boliviano, donde aún tiene dificultades para ganar. Desde la entrega de estadios hasta la dotación de tierras serán las acciones que encarará Evo Morales en la campaña. ¿Será suficiente para ganar en el oriente boliviano? Se sabrá el 6 de diciembre.

Lo cierto es que el oficialismo gana tiempo y le saca ventaja todos los días a la oposición, que no define aún cómo participará en los comicios. Para ese fin tiene a su disposición un gran aparato comunicacional y los recursos del Estado, sobre los que  casi no hay control.

No obstante, la nueva agenda electoral tendrá temas que pueden afectar el posicionamiento del MAS. Estos son: la corrupción y la ineficacia en las empresas estatales, como YPFB, las persecuciones políticas y la transgresión de algunos derechos constitucionales.

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