La Caldera del Diablo revive, Guabirá está cerca

DSC02642Otra vez la famosa Caldera del Diablo volvió a hervir en pleno feriado del 6 de agosto. Guabirá, el amado equipo de los montereños, necesitaba vencer a Deportivo Warnes, su clásico rival en la ACF, para coronarse campeón de Santa Cruz y clasificar a la Copa Simón Bolívar, que definirá qué equipo asciende este año a la Liga Profesional del Fútbol Boliviano.

Decidí volver a ver a mi equipo en su propio estadio, con la esperanza de festejar la vuelta olímpica en nuestra propia casa. Pero no se pudo, porque la fortuna estuvo con los warneños. Más de 7.000 almas alentamos hasta el pitazo final a los rojos del norte, pero debimos abandonar el estadio con la idea de que la última fecha es la definitiva para conseguir el título, nada menos que de locales y ante otro tradicional rival como es Real Santa Cruz.

Guabirá fue más que Deportivo Warnes, hasta jugando con un hombre menos durante gran parte del partido, por la expulsión de su caudillo Luis Héctor Cristaldo por un supuesto insulto al árbitro. El “Macho” había pedido su cambio al entrenador José “Pepe” Peña y cuando estaba a punto de ser relevado protagonizó un extraño incidente que le valió la roja. Cuando se retiraba de la cancha a los camarines, Cristaldo descargó su furia contra un hincha rojo que le increpó por su expulsión. Intentó subir el alambrado para pelearse con el aficionado, pero terminó frenado por alguien del cuerpo técnico de Guabirá.

Toda la curva poniente lo había aplaudido cuando se retiraba al vestuario, pero un solitario hincha lo insultó. La agresión llevó a que los policías retiren del estadio al espectador.  La Caldera ardía como nunca en ese momento. Vino una falta dentro del área al morocho Víctor Hugo Angola, el goleador de los rojos, y el árbitro pitó penal. Se cerraba el primer tiempo y la gente se aprestaba a celebrar la apertura del marcador, que podría representar el título de la ACF. Pero el hombre que le dio a Guabirá hace dos años el ascenso en Cochabamba mediante un penal, esta vez falló. El marcador siguió 0-0.

El segundo tiempo del partido mostró a un Guabirá que era un aluvión. Warnes no podía salir del rincón y los rojos no conseguían convertir el gol del título. La gente sufría y alentaba. Vinieron fuertes faltas del equipo warneño, que en la última parte del partido terminó desmantelado por dos expulsiones y el cansancio de sus futbolistas. Pese a la superioridad azucarera, por las ganas que pusieron los jugadores rojos, el juego se hizo casi de ida y vuelta en los últimos cinco minutos. En la agonía del partido, el paraguayo Noguera falló solo frente al arquero de Warnes, ahogando el grito de gol de las miles de gargantas montereñas que revivieron en pleno feriado patrio la mística de La Caldera del Diablo.

De Santa Cruz llegaban malas noticias. Destroyers le ganaba a la U, con lo que se ponía a un punto de Guabirá, y Real Santa Cruz había vencido a Real América, ubicándose tercero, a sólo tres puntos de los azucareros. La Furia Roja vuelve así a hacer sufrir a sus hinchas, que debemos esperar una fecha más para celebrar el título y la clasificación. No será fácil, pues tendremos como rival a Real Santa Cruz, que jugará en Montero también su pase a la Copa Simón Bolívar, en un desenlace para el infarto. Si Guabirá gana será campeón y estará en la Simón Bolívar, el torneo en el que volverá a disputar su ascenso a la Liga. Si empata con Real, también estará en la Copa, pero no se asegurará el título. En cambio, si pierde, los merengues tendrán la chance de entrar otra vez a ese torneo. Por el clima que se vio este 6 de agosto en La Caldera, Guabirá no sólo está obligado a campeonar en la ACF, sino a volver a ser un animador de la Liga, pues su enorme y maravillosa hinchada se lo merece.

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