¿Se acabó la polarización?

Foto: patrianueva.bo
Foto: patrianueva.bo

El Vicepresidente de la República camina desde hace unos meses con un triunfalismo que ya se torna algo más que insoportable. Alvaro García Linera, que concibió hace unos cinco años la tesis del empate catastrófico, está muy convencido y quiere persuadir a los bolivianos del nuevo paradigma de la victoria del gobierno sobre las fuerzas que producían un escenario de igualdad catastrófica.

Lo viene diciendo hace tiempo: “están derrotados y los vamos a volver a derrotar, las veces que se pueda”, expresa con frecuencia, refiriéndose a lo que considera una derrota de sus adversarios.

En el acto de homenaje a la independencia de Bolivia, García Linera volvió a repetir su nueva línea discursiva de manera más vehemente, arriesgada y hasta casi arrogante. El Vicepresidente ha afirmado que la polarización del país ya terminó. El segundo mandatario asegura que ya no hay dos visiones de Estado en Bolivia, sino una sola, la del cambio que lleva adelante Evo Morales. “Los aplastaremos las veces que sean necesarias”, sentenció, refiriéndose a la oposición.

Tampoco esquivó el lenguaje casi militar en su discurso del 6 de agosto al afirmar que Bolivia vivió momentos muy difíciles el año pasado, pero que son propios de escenarios de guerra, donde se requiere luchar para conseguir cambios. Pero esa parte de la historia ya pasó, no volverá a repetirse, porque la polarización terminó, concluye.

¿Será que sólo queda una visión en el país?, le preguntó el periodista Enrique Salazar a la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar. La controvertida autoridad lanzó una carcajada como respuesta. “¿Aplastarnos? Lo veremos”, dijo. “Una sola visión, eso es lo que quieren los comunistas”, complementó Savina. ¿Terminó realmente la polarización en Bolivia? Lo sabremos con certeza tras la votación del 6 de diciembre.

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