Chávez, ¿el nuevo Virrey?

CHAVEZHasta antes de la semana pasada, al menos se lo disimulaba algo. Sin embargo, el viernes quedó develada una realidad innegable. Parece que estamos ante un nuevo virrey cuya influencia es cada vez más insoportable en Bolivia. Hugo Chávez hace lo que nunca antes un presidente extranjero hizo en el país.

Aunque los funcionarios gubernamentales dicen que el saludo que dio el viernes en Palacio a los Colorados, casi relegando a un segundo plano al Presidente de los bolivianos, fue un hecho intrascendente, de índole protocolar, es una señal de que este hombre parece tener un peso mucho más que importante en el edificio de la Plaza Murillo. La actitud paternalista que muestra en sus frecuentes encuentros con Morales llega ya a incomodar a más de un buen compatriota.

Ni qué decir de otro nuevo y bochornoso atropello del que fueron víctimas los periodistas, fotógrafos y camarógrafos que cubren el Palacio de Gobierno, que terminaron encerrados en la sala de prensa sólo para evitar que molesten con sus impertinentes preguntas al comandante venezolano.

Como ocurrió en los actos del Bicentenario paceño, sólo los medios del Gobierno y la cadena de inspiración bolivariana, Telesur, pudieron tener llegada directa al hombre de la boina roja. Está claro que la prensa libre debió no sólo conformarse con cubrir a la distancia las actividades del mandatario venezolano y las del boliviano la mañana del viernes, sino que tuvo que sufrir la humillación del encierro.

Siempre condené la injerencia de los gobiernos gringos en los anteriores gobiernos de derecha. También condenaré ahora, con la misma intensidad de antes el abuso de poder de este influyente visitante, a quien hay que rendirle pleitesía cada vez que llega a hacer de las suyas a Bolivia.

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