Finales bolivianas: Se apagó la tele

No al futbolHacía años que el primer torneo del año del fútbol profesional boliviano no se definía en la última fecha. Hacía tiempo que los miles de hinchas de al menos cuatro clubes candidatos al título no estaban tan expectantes de lo que sucedía en cuatro canchas del país. Y hacía años que la tele no se apagaba en un día tan decisivo para el fútbol nacional. Qué paradoja. Cuando los hinchas más querían estar apegados a la caja de imágenes para ver qué pasaba con sus equipos, ésta desapareció. Brilló por su ausencia.

Ni el canal de todos los bolivianos, que transmite a cada minuto hasta un estornudo de Evo Morales, hizo el mínimo esfuerzo para mostrarle a los miles de hinchas lo que pasaba en los estadios en una fecha tan decisiva. Ni qué decir de la TV por cable y Unitel, que tienen privatizados los derechos de transmisión. Sin ninguna explicación, suspendieron en la tarde dominical su habitual transmisión futbolera. Al menos en Santa Cruz no se vio ni un pedazo del césped de alguna cancha (sólo dieron en diferido los partidos desde las 19 horas. ¿Tendrá acaso la misma emoción y sentido?).

Qué paradoja. El canal 7 transmite en “vivo y directo” y desde cualquier lejano lugar del país la más simple actividad proselitista de las autoridades gubernamentales, pero no se conmueve ni mueve un pelo para llevar el fútbol a los hogares de miles de ansiosos hinchas bolivianos. Ni qué decir de Cotas Cable, que cobra para transmitir cualquier mediocre partido de la Liga, en el que no se define nada, pero se hace humo en la fecha liguera en la que se juega todo.

Lo ocurrido este domingo confirma el nivel miserable del fútbol boliviano. Sin ser hinchas de ninguno de los cuatro candidatos al título, muchos tuvimos que resignarnos a encender la radio e imaginar las jugadas. Dicen que son tiempos de cambios. Pero, ¿serán cambios para progresar o para retroceder? Por lo que se ve, para empeorar. Alguien debe darnos una mínima explicación.

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Una final argentina para el infarto

Foto:http://www.ole.clarin.com/
Foto:http://www.ole.clarin.com/

Vélez Sarsfield se coronó campeón del fútbol argentino. Es su sexto título en ese país y ya se perfila como un club grande. Pero qué final la que le ganó a Huracán, que llegaba con la ventaja de poder empatar para festejar. ¿Alguien se imagina un cierre de campeonato como el de ayer en Argentina?

El suspenso fue más largo que nunca. Una final que duró nada menos que tres horas, una y media de fútbol y otra hora y media de incidentes extraños, extraordinariamente insólitos (según los relatores de Fox Sport). La polémica jornada comenzó con un gol anulado a Huracán al comienzo del partido, por un supuesto fuera de juego. A los primeros 20 minutos comenzaron a caer grandes pedazos de granizo a la cancha y el árbitro Brazenas decidió suspender el match.

La interrupción duró unos 20 minutos o más, suficientes para dormir a los de Vélez y despertar a los de Huracán, que salieron como una avalancha tras el reinicio del partido. Pero llegó un penal para los locales de la V, que fue atajado por el arquero del “Globo”, Monzón. Hasta ahí Huracán pintaba para campeón.

Tras el penal marrado, los dirigidos por el ex goleador Ricardo Gareca se fueron al frente y terminaron el primer tiempo siendo más, aunque Huracán tuvo también algunas ocasiones claras. En el segundo tiempo el partido seguía parejo, aunque mostraba a un Vélez con más ganas de acercarse al arco contrario y a los del “Globo” un poco más conservador, cuidando el empate que les daba el título.

A los 40, cuando faltaban 5 para que Huracán consiga la gloria y haga historia, Maxi Morales, el “enano” de Vélez, se convirtió en el gigante del estadio José Amalfitani, al convertir el único gol del partido que le dio el título a su equipo. El tanto llegó en otra dudosa acción, en la que se mencionó una falta no cobrada por el árbitro al arquero Monzón de Huracán. Desde ahí todo fue más raro. Expulsión del héroe de la jornada, Maxi Morales, y los pasa pelota que escondieron el balón durante casi 10 minutos. Partido interrumpido y un Angel Cappa (el buen DT de Huracán) con el rostro descompuesto y totalmente fuera de sí. “Cagones, son unos cagones, ahora esconden la pelota, hijos de puta”, gritaba el entrenador.

Finalmente el juego se reanudó y Huracán se fue con todo en busca del empate que le daría el título. Estuvo a un paso de conseguirlo, pero Vélez también pudo ampliar su ventaja en la agonía del juego. Corner, un piedrazo en el rostro de un jugador del nuevo campeón, sangre. Pitazo final y explosión de alegría en el Amalfitani.

Al “Globo” y a Angel Cappa se les escapó el título del bolsillo. Fueron a buscar el negocio del empate, pero Vélez se lo robó al final por su mayor oficio, confirmado en una extraña y polémica final. El ídolo Ricardo Gareca festeja su primer título como entrenador en Argentina. Tuvo un equipo más pesado, con una defensa firme. Huracán se quedó segundo, con buen fútbol, pero con menos peso y experiencia que su rival para manejar una final. Gran cierre, con dos equipos que merecieron llegar a esta instancia. Un punto de diferencia de uno a otro. Vélez festeja.

El alcalde de Caracas en huelga, ¿qué dirá la OEA?

Foto: BBC Mundo
Foto: BBC Mundo

Ahora que el chileno José Miguel Insulza está preocupado por la estabilidad de las democracias del continente americano, bueno sería que dirija su mirada, aunque sea de paso, por lo que está ocurriendo en Venezuela. Y parece que esta vez el secretario general de la OEA no podrá hacerse el de la vista gorda y se verá obligado al menos a pronunciarse, ya que su sede en Caracas está ocupada por huelguistas de la alcaldía metropolitana de la capital venezolana, a la cabeza, nada menos, que de su máximo ejecutivo, Antonio Ledezma.

La autoridad edil del principal municipio del país gobernado por Hugo Chávez ha cumplido este domingo 5 de julio 40 horas de ayuno, en protesta por una serie de acciones llevadas adelante por el Presidente contra su gestión, como el bloqueo de sus cuentas. Ledezma protesta por acciones chavistas que considera que atentan contra los derechos políticos de los ciudadanos y, por consiguiente, contra la democracia de esa nación.

Ledezma es víctima de un bloqueo político de Hugo Chávez y se inscribe en la lista de políticos opositores que como Manuel Rosales, ex gobernador del estado de Zulia, han tenido que sucumbir ante algunos abusos de poder en Venezuela. Sin embargo, su huelga está firme y comienza a concentrar parte de la atención internacional. Es de esperar que esta vez los que dicen llamarse demócratas y rechazan, con razón, el golpe de Estado en Honduras no actúen con hipocresía y al menos escuchen a este alcalde que sufre en Venezuela los excesos de un gobernante. ¿Qué dirá la OEA sobre esta forma pacífica y legal de protestar? Estaremos a la expectativa.