“Los medios del Gobierno son un remedo de periodismo”

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Al ‘flaco’ Navia le faltan kilos pero le sobran premios en periodismo. Hizo una pausa con el teclado y habló de su mayor pasión: los medios de comunicación.

Siempre es agradable conversar con los amantes de la tertulia. Uno de ellos es Roberto Navia Gabriel, un apasionado de la buena lectura, un talentoso escribidor. Navia sigue siendo un periodista de calle, se puede decir que uno de los niquelados. En el año 2007 se convirtió en uno de los ganadores más jóvenes del prestigioso premio Ortega y Gasset. “Esclavos made in Bolivia” fue el título del trabajo periodístico que le permitió ganarse $us 20.000, viajar a España y estrechar entonces la mano del desaparecido y mítico propietario de El País de Madrid, Jesús Polanco, el prestigioso periódico que creó uno de los galardones más apetecidos por los redactores de América Latina. “Esclavos made in Bolivia” es una investigación publicada por El Deber sobre la explotación a la que son sometidos cientos de bolivianos en Argentina. Pero no es lo único que Roberto Navia ha conseguido en su aún corta carrera de periodista. El camireño también ha sido reconocido por la Asociación de Periodistas de La Paz con uno de los esperados premios a los mejores reportajes periodísticos del año. Navia también escribió junto a Darwin Pinto (otro reconocido periodista de provincia), el libro “Un tal Evo”, que representa una de las primeras biografías del presidente Morales, elaborada por la prensa libre. Con todos estos antecedentes, nadie mejor que Roberto Navia para hablar con autoridad sobre periodismo. Pero también nadie mejor que él para inaugurar los espacios de entrevistas a quemarropa que ofrecerá La Calle. Sentado en su trono de redactor de El Deber, donde prepara algunos de los reportajes de fin de semana de este diario, Navia dejó de teclear, puso sus dedos en las llagas y disparó sus ideas.

-¿Cuántas horas por día trabajas?

-Un promedio de 10 horas cuando estoy en la redacción. En los viajes el ritmo es diferente. En esos casos uno es periodista hasta cuando duerme.

-¿Somos los periodistas bolivianos explotados?

– Son explotados a nivel mundial. Bolivia está dentro de ese nada envidiable grupo de periodistas vulnerados. Claro, esa vulneración también tiene sus orígenes en la profesión misma.

 -¿Cuánto deberíamos los periodistas trabajar por día?

– Lo suficiente como para tener tiempo para disfrutar la vida, para leer, para educar a sus hijos, pero especialmente para meditar, para pensar y reflexionar. Una mente cansada no produce bien. Este oficio necesita gente que no sólo escriba, sino que también piense.

 -Del 1 al 10, ¿qué nota le pones al periodismo boliviano?

-Si lo veo con ojos de lector, un 4. Pero si lo analizo como periodista que está metido en las entrañas del oficio, un 10, porque hay que ser muy cuerudo, apasionado o necesitado económicamente para soportar el ritmo del trabajo.

 -¿Es mejor el periodismo cruceño que el paceño?

– El periodismo paceño arrastra la fama que se hizo en la época de las dictaduras y es verdugo de Palacio de Gobierno. El de acá, al no tener a las fuentes oficiales respirándole en la nuca, ha tenido que explotar otros escenarios de la sociedad para crecer.

 -¿Es bueno que el Gobierno genere nuevos medios?

– Los medios del Gobierno son un remedo de periodismo, una especie de boletines oficiales que adulan al poder. Carecen de credibilidad.

 

-¿Cómo has visto al periódico gubernamental Cambio?

– La misma vergüenza que es el Canal 7 y la agencia ABI. Le hacen la corte al Presidente y a su séquito de Palacio Quemado.

 -¿Te sientes libre en el ejercicio del periodismo?

– Si te refieres a la libertad en el sentido de que el dueño del diario no me pone una mordaza ni me obliga a escribir lo que no quiera, soy bastante libre. Nunca nadie me dijo que quite o ponga una coma de más o de menos. Pero soy esclavo de otras cadenas: de la falta de visión de editores y jefes para presentar a los lectores reportajes que vayan más allá de la coyuntura y de ser caja de resonancia. Las historias están más allá de las fuentes oficiales. Nos hemos olvidado de los héroes anónimos… También me siento esclavo de la pobreza de Bolivia que impide que los medios apuesten a reportajes de gran envergadura. Me siento esclavo de la mediocridad, de la falta de lugares y de gente para conversar sobre la verdadera esencia del oficio. Hay muchos periodistas pero son pocos con los que se puede tertuliar. No los culpo, somos esclavos del tiempo. 

-¿Quisieras ser algún día dueño o empresario de medios?

– Me gustaría. El problema de muchos propietarios es que ven a los medios sólo como empresa y no como un medio de servicio a la gente. Me gustaría ser dueño de un medio pero no meterme en un escritorio. El escritorio es un muro entre el periodista y la gente, aísla, engorda.

 -Si incursionas en la propiedad de medios, ¿en qué rubro lo harías?

-Prensa escrita, una revista quizá. La revista es menos salvaje que un diario.

 -¿Eres un periodista bien pagado?

-Gano bien, pero si hubiera nacido en Europa o EEUU quizá ya hubiera sido millonario. En Bolivia triunfar tiene su costo. Hay gente que te quiere lejos, abajo, para que no sigas, para que no crezcas más.

 -¿Qué bienes tienes?

-Un jepp del siglo pasado que parece nuevo, y unas mudadas de ropa.

 -¿Cuánto le pagarías a un periodista si te conviertes en un empresario de medios?

– Un periodista minimamente debería ganar 1.300 dólares. Ahora no sólo debe preocuparse por asegurar la comida en su casa, sino que debe ganar para pagar Internet, tv cable, comprarse libros. Está obligado a conectarse con el mundo para no desaparecer.

 -¿Cúanto tiempo más seguirás como periodista en El Deber?

-Qué se yo. Llevo 10 años ya.

 -¿El 25 de enero votaste por el Sí o por el No?

-No voté. El día del sufragio estuve en San Antonio de Lomerío.  

-¿La nueva Constitución Política del Estado pacificará al país?

-Bolivia cada vez se nos muere. Se murió en la guerra del agua, en octubre negro, en el 11 S. Después de dar de beber su sangre a la tierra llega una calma y después vuelve a la carga. Ahora estamos en una paz pasajera, la CPE no garantiza nada.

 -¿Crees en la tesis del empate ideológico en Bolivia?

-Hay un empate ideológico sólo en los medios de comunicación. Lo que hay en Bolivia es un desempate de los bienes y de los alimentos.

 -¿Votarás por Evo Morales en las elecciones de diciembre de este año?

– No. No hay razones para hacerlo. 

 -¿Qué político boliviano es una buena alternativa para diciembre?

-Analizo la madurez de Víctor Hugo Cárdenas.

-Cómo te imaginas a Bolivia en el año 2020?

– Un quilombo. A Bolivia no se la está pensando a futuro. Es como un niño chico al que se lo deja jugar en las calles salvajes. La migración, el desempleo, la corrupción, la falta de educación ciudadana y la miseria de los políticos pasarán cada vez más gruesas facturas.

-¿Cómo imaginas a tu persona en el año 2020?

– En Bolivia es un privilegio llegar a viejo. Me imagino libre de mis cadenas.

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7 comentarios en ““Los medios del Gobierno son un remedo de periodismo”

  1. Soy fanática de los reportajes que saca el deber. Yo vivo en La Paz y le hago seguimiento por internet. Estuve buscando en google un reportaje que me recomendaron de Roberto Navia y me topé con esta entrevista. Muy buena. Estudié comunicación y mi sueño es hacer periodismo.

    Claudia Parada

  2. Bueno futura colega…esperamos tenerla pronto con sus aportes al periodismo. Exitos. Tuffí

  3. Soy brasileira y vivi algunos años en Bolivia, y me encanta ese pais hermoso, por eso siempre estoy buscando notícias por la pájina del El Dber, porque confio mucho en la veracidad de las notícias de ese periódico.
    Me gusta mucho los temas que toca el periodista Roberto Navia, las matérias que tratan de asuntos sócio-plíticos me interesan mucho, sin decir que considero Roberto Navia un gran periodista.
    El reportaje ¨esclavos made in Bolivia¨ es un tema actualisímo en Brasil, infelismente todavia existe eso aqui.
    Felicito al Roberto Navia por ese reportaje investigativo.

    Alessandra Alencar

  4. No me cabe duda, sobre la importancia de sus reportajes de Roberto Navia. En apenas unas páginas, o unos párrafos, hemos de definir un gran repotaje detallado− o no. Nadie tiene la fórmula mágica, desde luego, y mucho menos yo. Pero se me ocurre algo que a menudo pasamos por alto, y que tal vez nos sirva,no tener miedo.
    felicidades Roberto.

  5. Realmente, estos son los valores profesionales que tenemos en Bolivia, es siempre un privilegio leer los reportajes de este singular periodista.
    Y saber que los contenidos que nos entregan en el Diario Mayor tienen, profesionales de este nivel.

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