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El ejercicio se hizo en el facebook. La pregunta fue: ¿quiénes son los antipersonajes de 2009? Las respuestas fueron variadas y también algunas coincidentes. Políticos, en su mayoría, y algunas caras conocidas del fútbol, resultaron mencionados.

“Hablando con mi subjetividad llegué a la conclusión que el antipersonaje del año es Samuel Doria Medina. Otros que se pueden contemplar en la lista son Hugo Chávez y el ministro “facebook” Alfredo Rada”, respondió Jaime Vaca Pereira Porto.

Para Oscar Urquizu, uno de los antipersonajes es el ex presidente de YPFB, Santos Ramírez, además del ex candidato de UN, el empresario Samuel Doria Medina. También menciona al prefecto cruceño Rubén Costas, al jugador de Blooming, Sergio Jáuregui, y al ex entrenador de Ciclón, Mario Rolando Ortega.

Desde Israel, el radialista argentino Abraham Ender considera que el antipersonaje del año es Lionel Messi. Hincha de Estudiantes de La Plata, finalista de la Copa Intercontinental frente a Barcelona, Ender lo escogió “por esa cuchillada que nos clavó en el pecho pincharrata”

Los editores del blog La Mala Palabra creen, por su lado, que los antipersonajes de 2009 son “los terrucos de importanción barata y sus gestores/financiadores. Son más de cinco y los porqués sobran”, en alusión a Eduardo Rózsa, su grupo y sus promotores.

Para Luis Bocángel, en esta categoría de personajes negativos se inscribe el prefecto cruceño Rubén Costas, porque “la confrontación trajo los resultados del crecimiento del MAS en Santa Cruz”. Citó, además, al ex entrenador de la selección boliviana, Erwin Sánchez (por el desastre con la selección), al ministro Alfredo Rada (caso terrorismo), al ex senador Oscar Ortiz (porque su egoísmo evitó el frente único), y al barra brava Chichi Pérez (por considerar que es un declincuente ahora bajo el amparo del Gobierno).

Por su parte, Willmar A. Pimentel opina que el antipersonaje es Erwin Sánchez, y Manuel Moncayo Barrenechea también coincide con él. Otro mencionado por este último es el prefecto cruceño Rubén Costas.

Para el editor de Escenas de El Deber, Marcelo Suárez Ramírez, personajes negativos de 2009 son “todos los de los programas faranduleros”. David Mamani Cartagena también coincide con Suárez y suma a Platiní Sánchez y Rubén Costas.

Willmar A. Pimentel agrega: “Rubén Costas entraría en la categoría del antipersonaje cruceño del año por sus ambivalencias, pero dada la situación política en que se genera su “mala fama” sería el antipersonaje camba #1 del establishment cruceño solamente.. Aquí saldría a relucir el control de medios y poder, porque si les caes mal a los más capos…eres malo para todos.. (ese 40% no queda sólo en la estadísticas)”.

Agrega que un segundo antipersonaje boliviano del año sería la señora de la Plaza de Mayo que dijo “bolivianos de m….”. Cita a Tuto Quiroga, porque ”si Mesa fue llamado como el destructor del sistema de partidos, Tuto debe ser el sepulturero”.

Pimentel también nombra al máximo goleador de la selección boliviana, el delantero Joaquín Botero, por abandonar a la verde en el momento que más lo necesitaba. “Ese es un apátrida que se guía por la billetera y emociones infantiles”, añade.  

Finalmente, David Mamani Cartagena opina que otros antipersonajes del año son “los tránsfugas que pasaron de Podemos a PPB y UN, entre ellos los parlamentarios Carlos Pablo Klinsky, Kathia Romero y el eterno Andrés Gallardo”.

Hernán Cabrera M.

Que puede arder, que arde con facilidad. Eso significa la palabra combustible. Y eso tuvimos el domingo 6 de diciembre: la democracia se expandió como se expande el fuego, la democracia nos llegó a todos, a los ciudadanos, a los falsos demócratas, a los políticos, a las autoridades, a los incrédulos. 92% de participación electoral en los comicios pasados. Histórico, importante y altamente revitalizador. ¿Si esto no es democracia, entonces qué será? Los hay todavía aquellos que siguen con la cantaleta del fraude, de los fantasmas venezolanos, y se tapan los oídos y los ojos para no leer la realidad y a sus protagonistas.

Pero también este combustible debe hacer arder los miedos del pasado y las bravuconadas del gobierno del MAS, porque el pueblo decidió y siempre lo ha hecho así resolver sus problemas por la vía democrática. Ni la violencia, ni el enfrentamiento, ni la guerra civil, ni el separatismo, ni el racismo. La fuerza y la alta legitimidad del presidente Evo Morales deben volcarse a la premisa de hacer una gestión gubernamental para todos, sin duda favoreciendo a los más pobres, a los marginados, a los explotados, a los humildes. Ya lo decía Gualberto Villarroel que era más amigo de los pobres que de los ricos. Son tiempos de cambios y hay que acompañar estos procesos. Hoy el ciudadano exige sus derechos, está presente en las manifestaciones, en los cabildos, va a las urnas y vota, interpela a sus autoridades departamentales y nacionales, no se deja engañar tan fácilmente, se inquieta, se preocupa y se cuestiona. Grita y busca su espacio. Opina y se hace sentir a través de los medios informativos. Es un sujeto social que va construyendo su propia ciudadanía. Históricamente la sociedad boliviana no ha mirado de palco pasar los hechos históricos, sino que ha sido parte activa.

¿Por qué esto del combustible? Permítame, amable lector, invadir su espacio para algunas confidencias personales, aunque la introducción nos ubicó en un lugar y un tiempo determinado, como el que ahora estamos viviendo, a 14 días de que concluya el presente año, durante el cual tuvimos la oportunidad de pensar, de repensar y de provocarnos a la reflexión y a la autocrítica sobre lo que estamos haciendo los cruceños, aquejado por una serie de males, dolencias, enfermedades y locuras, y fruto de estos esfuerzos es mi tercer libro: “Combustible filosófico para la vida”, que cumpliendo los estándares de calidad narrativa, interés y de compromiso social es que Editorial La Hoguera lo está lanzando al mercado nacional. “Se trata, de provocarnos a mirarnos por dentro, ver nuestros errores, sentir nuestras debilidades, tocar fondo, levantarnos y mirar de frente, y resurgir como el Ave Fénix. También consiste en ponernos a prueba frente a los miedos, a los tormentos, al dolor, a la muerte, a los prejuicios, a las presiones, a los chantajes, a las cobardías, a las carencias, a las crisis de locura, porque como decía Séneca: “El oro se prueba por el fuego, el valor de los hombres por la adversidad”. Es la propuesta de este aporte, que a partir de mañana estará en las librerías de la ciudad, esperando que usted lo pueda adquirir, el mismo que generará polémicas, rechazos, apoyos, odios, amores.

Circulan en el facebook versiones que proclaman al ex presidente del Comité pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, como candidato a la Gobernación cruceña para abril del próximo año. La decisión del empresario de postularse estaría madurando en estas horas y sería la respuesta a lo que su familia considera “una declaratoria final de guerra” por parte del gobierno de Evo Morales, que decidió la semana pasada revertir 12.500 hectáreas de la hacienda Yasminka, de su hermana Yasminka Marinkovic.

Branko estaría dispuesto a pelear con el MAS en una elección, cuando en Santa Cruz hay sectores que reclaman en este momento una conducta más firme de los líderes locales, ante lo que consideran un avance acelerad0 del partido de Evo Morales en el oriente boliviano y, en particular, en este departamento. ¿Un gobernador masista para Santa Cruz? Es la pregunta que se están haciendo varios medios de comunicación. La posibilidad después del pasado 6 de diciembre es inminente, mucho más considerando la evidente división o distanciamiento que hay entre dirigentes autonomistas.

¿Se lanzará Branko? Por el momento es una cada vez más fuerte versión y tal posibilidad se baraja en su entorno. Pero, lanzándose Marinkovic, ¿qué pasará con los otros candidatos, en particular Rubén Costas?

En Santa Cruz desde hace tiempo se conoce que las relaciones de Branko con el actual prefecto no son de las mejores, tras una ruptura que se habría producido el año pasado. La institucionalidad cruceña ha decidido por ahora no proclamar su apoyo ni a Costas ni a los otros precandidatos.

El prefecto cruceño es centro de críticas no sólo de los masistas, sino sobre todo de sus potenciales contendores, que le cuestionan una supuesta falta de firmeza frente al MAS y su neutralidad en la campaña para las presidenciales.

Los cuestionamientos más fuertes a Costas provienen de su primo y ex aliado Jorge Aguilera, de Ernesto Justiniano, de Freddy Soruco y, de alguna manera, en forma indirecta, del otro precandidato, Jaime Soliz. Por su lado, el MAS está por ahora en silencio, tal vez aprovechando la crisis interna de los sectores autonomistas. El propio Germán Antelo calificó a su ex compañero de lucha en el Comité pro Santa Cruz de tener una conducta ambigua, lo que parece una señal de su interés de pelearle la silla de la Gobernación.

Si Branko se lanza, el escenario puede cambiar rotundamente, ya que aprovecharía el ataque y la persecución permanente del Gobierno para terminar victimizado. Con Marinkovic en carrera, la situación para Costas se complicaría, dado el peso y la influencia del ex titular cívico en el departamento. Incluso, se supo que el sábado el prefecto tuvo una reunión para reclamar más apoyo de grupos económicos fuertes de la región. De no tener el respaldo, estaría incluso dispuesto a bajarse de su candidatura a la reelección.

Su movimiento estaría también buscando recursos para la campaña, incluso en el exterior, pero sin mucha suerte. A estas situaciones adversas se sumó el hecho de que no está definido aún quién será el sucesor del prefecto, ya que existiría la posibilidad que el MAS tome la Prefectura cruceña mediante un interventor.

Esta será una semana de importantes decisiones, aunque alguien del entorno de Marinkovic negó la posibilidad de la candidatura, pero adelantó que hay sectores que buscan proclamarlo.

Si el MAS repite su votación del 6 diciembre en este departamento y si la oposición cruceña presenta dos o más candidatos, Evo Morales estará muy cerca de cumplir su sueño de adueñarse de la Gobernación de Santa Cruz. Al controlar la trinchera más importante de sus adversarios, el mandatario tendrá el camino allanado para gobernar sin apuros.

Hay una nueva realidad política en el departamento, después de la última votación. Santa Cruz se encamina a tener el mayor electorado, lo que le dará un peso político determinante en el futuro. A pesar de su rotundo triunfo nacional, Evo Morales sabe que la conquista de la región más importante del país es aún su tarea pendiente y la intentará concluir en abril.

El 6 de diciembre, Morales consiguió que el MAS suba aquí de 207.785 votos a 441.705. Aumentó 7 puntos (de 33 a 40%), sumó otro senador, conquistó cinco de los seis curules uninominales de las provincias y uno de los siete escaños uninominales de la capital.

En sólo cuatro años creció aquí en casi 250.000 votos, siendo su fuerte las provincias, aunque ya tiene respaldo en todas las áreas capitalinas, incluso las céntricas, como lo evidencia el 30% que logró en la C50 y el 21% que obtuvo en la C51. Su votación más baja se localiza en la C52, con el 14%. Estos datos reflejan que el masismo parece haber incursionado ya en la clase media cruceña. Ni qué decir, en zonas populosas como el Plan Tres Mil, donde acapara el 52% de su electorado.

El nuevo escenario muestra a este departamento como el más polarizado del país. En realidad, Morales sigue teniendo un 60% de contrarios en Santa Cruz, pero ha cautivado ya un mercado que posiblemente no baje del 40%. Por eso, su desafío en abril es por lo menos repetir sus casi 450.000 votos del padrón cruceño, y aprovecharse de una inminente división de la oposición regional, que se repartiría por partes unos 600.000 votos.

Si el MAS mantiene su poderosa maquinaria electoral y elige un buen candidato, puede ganar la elección de Gobernador con el voto duro que ya tiene. Por eso es que se insiste en que dos o tres candidaturas fuertes de la oposición regional pueden terminar beneficiando al postulante masista. Si en el mejor de los casos el prefecto Rubén Costas mantiene el resultado de hace cuatro años (299.730 votos) no le alcanzaría para la reelección directa. Menos probable es un triunfo de la oposición si dos o tres candidaturas se pelean el mismo voto, pues se forzará inevitablemente a una definición en segunda vuelta entre el masista y el opositor más votado.

Por ahora Santa Cruz registra un bipartidismo que nunca tuvo, ya que en anteriores elecciones la votación se repartió hasta entre cuatro fuerzas políticas. La pugna aquí es definitivamente entre la izquierda evista y la llamada derecha opositora. La pelea de abril será también entre esas dos visiones diferentes de país.

Morales y el Periodista Raphael Ramírez (La Prensa) en Palacio

Uno de los temores que se escuchan estos días surgen de las bocas de los propios periodistas. Después del 6 de diciembre, agarrate Catalina, dicen algunos colegas, ante la posibilidad de que Evo Morales sea reelecto con una votación superior al 60%, que le puede dar fácilmente los dos tercios en la Asamblea Plurinacional.

El nerviosismo se fundamenta en algunos hechos puntuales. El Presidente ha calificado a los medios de comunicación  no oficialistas como sus principales enemigos, sus opositores. Un día en Palacio de Gobierno humilló a un periodista de La Prensa. Durante su primera gestión, hubo ataques de los movimientos sociales a periodistas y a edificios de medios. Hay un juicio del Presidente contra un diario. Hace unos meses les puso el adjetivo de “pollos de granja” a los comunicadores. El año pasado, desistió de hablar con la prensa nacional y decidió hacerlo sólo con corresponsales extranjeros. Ha fundado varios medios oficialistas que deben hablar sólo bien de su gobierno. Por si fuera poco, el canal Unitel sufrió un atentado del que se acusa a un militar cercano al Palacio de Gobierno, y que quedó libre.

También hace un par de meses, el mismo policía que desbarató la banda de Rózsa, encabezó un ataque a bala contra un equipo de prensa de Unitel. Ese mismo agente, se accidentó ebrio y elude las citaciones de la justicia. Los últimos días de noviembre y en plena campaña, dos comunicadoras mujeres de la red PAT también fueron baleadas por policías del grupo Delta. La ANP informó que de octubre a noviembre se denunciaron 34 agresiones a periodistas.

Como se ve, hay razones suficientes para que el gremio se inquiete por lo que puede venir después del 6 de diciembre, porque también hay antecedentes de acciones tomadas contra los medios por gobiernos como el de Hugo Chávez, Rafael Correa y Cristina Kirchner, que influyen mucho en el estilo del hermano menor que gobierna Bolivia. Si con el poder que tiene ahora Morales hace lo que le hace a los periodistas que no le sirven, imagínense qué haría con más poder desde el próximo mes.

Lo último que acaba de hacer es pedirles a los periodistas que se rebelen contra sus jefes de prensa o contra los propietarios de los medios privados que sustentan a los neoliberales. Su solicitud se ha transformado también en la oferta de empleo en los medios del Gobierno, que seguramente seguirán multiplicándose. Esto ya es inédito.

Inquieto con la situación, el domingo pasado le pregunté en el programa Usted Elige-Día V al vicepresidente García Linera qué pasaría con los periodistas y si esta situación tan compleja cambiaría luego del 6 de diciembre. Su respuesta fue más que llamativa. “La mayoría de los medios privados hacen política, suplantan a los partidos, son opositores”, remarcó. ¿Y el Gobierno acaso no hace política con los medios estatales? Le repregunté. “Es que de alguna manera tenemos que defendernos de los privados”, contestó. Gran confesión. Los medios estatales están para defender de los medios privados al Gobierno. Novedosa función.

Lo que puede tranquilizar algo es la promesa del Vicepresidente de que se exigirá sólo la autorregulación a los medios privados y que de ninguna manera se buscará una regulación unilateral o un control desde el Gobierno. Habrá que cruzar los dedos para que esta otra promesa electoral se cumpla luego del 6 de diciembre.

¿Qué está pasando? Un productor de conciertos caros se pasa al MAS. Antes lo habían hecho los barras bravas autonomistas de Oriente y Blooming. Un ex arquero de la selección (Leo Fernández) y dos conocidos ex futbolistas (Chicho Suárez y Eduardo Jiguchi) se ponen la camiseta azul para jugar fútbol con el Presidente. Empresarios azucareros asisten a cenas de campaña con Evo Morales. Banqueros, constructores e industriales se juntan con Álvaro García Linera para hablar del Gobierno. Intelectuales y gente de la clase media se reúne con el binomio masista. En la casa de campaña de Isaac Ávalos, cedida por Miguel Ángel Linares, se pasean lujosas vagonetas y automóviles todos los días. Y para completar el panorama, en el cierre de la campaña del MAS en Santa Cruz, varias de las miles de personas que antes gritaban autonomía con banderas verde y blanco, son prácticamente las mismas que ahora gritan esa palabra con whipalas y banderas azules. ¿Está conquistando acaso la clase media y empresarial al partido que combatió hasta hace menos de un año atrás?

Por el otro lado, hay un panorama también llamativo y hasta simbólico. El MAS ya no proclama a sus candidatos en la rotonda de El Chiriguano, ni en la ex terminal, bastiones de los migrantes collas. Tampoco sus actos y mitines ya no son únicamente en la rotonda del Plan Tres Mil. En esta campaña su foco de atención ha cambiado. Ahora le interesa abrir varias casas azules en el residencial barrio Equipetrol. También se preocupa porque lleven en andas a algunos de sus dirigentes en plena Plaza 24 de Septiembre, donde hasta hace unos meses no tenían pisada. Y para completar la simbología de su giro, de a poco se acerca al centro. Su cierre de campaña ha sido nada menos que en el emblemático Parque Urbano, donde este miércoles se cambió la gigantesca bandera cruceña por la tricolor nacional, y desde donde se armó un desbarajuste con el tráfico vehicular de medio Santa Cruz.

¿Qué está pasando? ¿Quién cambia a quién? ¿Será que Santa Cruz ha cambiado a Evo? ¿Será que Evo ha cambiado a Santa Cruz? Algo pasa. Un camba de pura cepa, que odiaba a Morales hasta hace unos meses, me dijo en una tienda cercana al bullicio del acto de cierre de campaña del MAS que varios de sus amigos se habían acercado al MAS y que, como lo había confesado horas antes el bluminista Mario Cronenbold, estaban pensando votar el 6 de abril por Morales. ¿La razón? Necesitan pegas y el único que se las puede dar los próximos cinco años es el partido en el poder, o sea el MAS. ¿Y la ideología? Al tacho, primero hay que comer.

¿Cuánto de honesto es Evo cuando proclama en voz alta que ahora quiere a Santa Cruz porque Santa Cruz ya lo quiere a él? No lo sé. Lo cierto es que Morales está feliz porque ahora puede llegar a cualquier sitio de la capital camba sin el temor de que lo agredan, como sucedía hasta el año pasado. Es más, en su última caravana, se jactó de que más de 2.000 vehículos acompañaron su travesía por la ciudad.

Si algo se puede rescatar de todo esto es que Morales ha repetido que antes le faltó generar lazos de confianza con Santa Cruz y que ha llegado el momento de mejorar la relación con este departamento. ¿Cuánto de sinceras son sus palabras? No lo sabemos aún. Como lo dijo cuando recibió a los barra brava como sus nuevos compañeros, lo “importante en una campaña es sumar votos, porque una elección se gana con votos”.

¿Cuánto de duradera será esta luna de miel entre Evo Morales y sectores ciudadanos importantes de Santa Cruz? No lo sabemos aún. Lo que se teme es que pasado el 6 de diciembre y con una victoria tan contundente como la que espera, Evo Morales vuelva a mostrar su rostro ya no electoral y que la promesa de una nueva relación con Santa Cruz termine siendo sólo eso: una promesa electoral para sumar votos.

¿Perdió Evo su complejo con Santa Cruz? ¿Se aprovechan la clase media y empresarial cruceña de la necesidad de votos del MAS? Puede haber algo de ambos cuestionamientos. Por ahora, a cantar: en Bolivia y en Santa Cruz, cambia todo cambia. Aunque sea por una pega.

Tuffí Aré Vázquez
El 6 de diciembre Leopoldo Fernández disputará su décima elección personal. Ganó las anteriores nueve votaciones en Pando y esta vez compite en las urnas desde su pequeña celda del penal de San Pedro. Allí sigue haciendo política y, sobre todo, controla directamente la campaña de PPB-Convergencia Nacional en su región. Ayer habló con EL DEBER sobre la recta final del proceso electoral. El candidato a la Vicepresidencia está seguro de volver a vencer al MAS y al  ministro Juan Ramón Quintana en la tierra donde se lo reconoce como el ‘Cacique’. 

 -¿Qué está haciendo Leopoldo Fernández para ganar al MAS en Pando?
-Nosotros tenemos una estructura política que trabaja en Pando desde hace mucho tiempo, que está haciendo lo que se debe hacer para contrarrestar esta arremetida del MAS para lograr un triunfo en Pando, pero dudo mucho que lo consigan, porque en política se seduce, no se intimida ni se impone.

-¿Está seguro de que Convergencia ganará al MAS allí?
-Si las elecciones son normales, vamos a sacar tres senadores.

-¿Superará Leopoldo Fernández sus anteriores votaciones en su región?
-Vamos a partir de ese piso, eso es normal. Se siente en el ambiente y también en nuestros datos que vamos a ganar.

-¿A qué se refiere que ganarán si las elecciones son normales?
-Hemos alertado sobre la existencia de información no constatada de que podría haber irregularidades. Se está trabajando en la investigación. Quiero creer que tendremos la mayor corrección en las elecciones, en este caso en Pando, pero sobre todo en Bolivia.

-¿Esta vez será la vencida para Juan Ramón Quintana en Pando?
-Más bien será la definitiva para que se dé cuenta que los métodos que utiliza para ganar elecciones no le van a dar resultados en ningún lado, menos en  Pando, donde tenemos un  pueblo valiente y con coraje.

-¿Es posible que la oposición gane a Evo Morales en la ‘media luna’?
-Le va a ganar, con toda seguridad, en los cuatro departamentos. Estamos peleando en Cochabamba y en Chuquisaca. En el altiplano es muy difícil, pero los resultados que reflejan las encuestas no tienen  nada que ver con lo que sucederá. Creceremos bastante en La Paz, Oruro y Potosí.

-¿Por qué aparece tan bajo Manfred Reyes Villa en La Paz? ¿Hay alguna falla del aliado José Luis Paredes?
-Sin duda que el aporte de José Luis Paredes debería mejorar los resultados, pero estoy seguro de que las encuestas, sobre todo en esta zona del país, no reflejan lo que piensa el ciudadano. El ambiente en el que se maneja el encuestado en La Paz es muy difícil. 

-¿Usted aporta económicamente a la campaña de PPB-Convergencia?
-Estamos cumpliendo nuestra responsabilidad, sobre todo en Pando. Después no tengo ningún tipo de aporte a la campaña.

-¿El manejo de la campaña en Pando es de su responsabilidad exclusiva?
-Así es y la de todos los que conformamos la estructura dirigencial de nuestro proyecto en el departamento.

-Evo Morales apuesta que ganará los dos tercios de la Asamblea Plurinacional…
-Hice apuestas con Evo. En 2002, la perdí y le pagué. Y en 2004, le gané las municipales y me pagó, pero hoy día no es confiable. Sé que le ganaría la apuesta, lo que no sé es si la cobraría.

-La abogada de las víctimas de Porvenir dice que al haber aceptado el aval de un juez para una entrevista televisiva usted avala a la justicia ordinaria en su caso.
-Es la comprobación de lo que buscaba el Poder Ejecutivo, el Presidente, el Vicepresidente y los ministros. La abogada buscaba que yo haga un reconocimiento jurídico a una jurisdicción que no tiene la competencia para ver mi caso. El tema que yo pueda o no hablar no es un tema judicial, sino meramente administrativo, porque es un derecho ya reconocido por la legislación vigente en el país y la internacional.

-¿Seguirá hablando con  los medios de comunicación de forma clandestina?
-Voy a hacer lo que esté a mi alcance, no por violar las disposiciones legales, sino por estar respaldado por éstas. Es un derecho que no me puede quitar nadie.
De alguna manera las restricciones están siendo más severas, pero es un derecho que no puedo dejar que me conculquen. Los medios que se den las condiciones tendrán mi palabra siempre.

-¿Cuánto ayuda a Reyes Villa que Samuel Doria Medina decline su candidatura?
-No sé a estas alturas cuán probable es. En todo caso, el spot que usa Doria Medina señalando que si fuera el único candidato de la oposición habría una segunda vuelta es una demostración de que no le sirve a la política y que no entiende los números. Con dos candidaturas nunca hay segunda vuelta.

-¿Su situación de preso ayuda o perjudica su candidatura?
-Nunca hicimos cálculo para eso. Las circunstancias obligaban a no retacear el concurso. Hay dos visiones en Bolivia. La de los que creen que Evo lo hace bien y la de los que creemos que destruye al país. Los demás sólo son parodias de oposición. 

-¿Alguna vez perdió en una elección en Pando?
-Nunca. He sido candidato en nueve oportunidades en el orden personal, cuatro como senador, tres como diputado, una vez prefecto y el revocatorio.

 

-¿El Conalde está muerto políticamente?
-Tal vez como sigla ya no vaya adelante. Se cumple un ciclo en el que se hicieron cosas buenas. No hay perspectivas como Conalde, pero los liderazgos, propósitos y objetivos todavía siguen vigentes.

-¿Qué deben hacer los opositores en la recta final de la campaña?
-Este tipo de campañas es muy atípico, no es igual que en otros escenarios electorales por las desventajas, desigualdades, por lo que el Gobierno con tanto desempacho hace un uso arbitrario del aparato del poder. Eso desluce la campaña.

-¿Por qué insiste con pedir a Álvaro García Linera un debate?
-Porque es necesario que el país conozca de verdad qué se hizo en cuatro años y qué se pretende hacer. He invitado a mi homólogo para discutir una serie de temas.

 

 -¿Cuánto tiempo le dedica ahora a la política en San Pedro?
-El tiempo que es necesario, aquí leo bastante, converso con gente, recibo visitas. Tengo un promedio de 20 a 25 visitas.  Significa que en más de 400 días que llevo aquí recibí unas 10.000 visitas.
-¿Quién ganará las elecciones en San Pedro?
-Aquí hay nueve secciones. En las anteriores elecciones el MAS ganó con el 87%, ojalá pueda llegar a la mitad de eso en las elecciones, no sólo por el trabajo que podamos hacer, que es restringido, sino por la lectura cabal del ciudadano. Vamos a pelear.

Ésta es la última foto tomada a Leopoldo Fernández en San Pedro el domingo pasado por el director del programa de tv No Mentirás, José Pomacusi

Ésta es la última foto tomada a Leopoldo Fernández en San Pedro el domingo pasado por el director del programa de tv No Mentirás, José Pomacusi

Si Evo Morales arrasa el próximo 6 de diciembre en La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba no será sorpresa. Las encuestas coinciden en otorgar al Presidente un triunfo contundente en los tres departamentos del altiplano y en el corazón del país. La variante importante de los próximos comicios se podría dar en los distritos de la “media luna” y en Chuquisaca, que le dieron una dura pelea al mandatario en el referéndum revocatorio y en el constitucional. Morales perdió en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, encontrando además resistencia en la capital de la República, Sucre.

Consciente de su poco éxito en la llamada “media luna”, el Presidente parece haber concentrado la campaña en los tres departamentos del oriente y en Tarija, pues sabe que si conquista el voto de los bastiones opositores su proyecto de poder estará prácticamente consolidado por varios años. Eso hace entender por qué el MAS enfoca su energía, sus recursos, su tiempo, su aparato en Santa Cruz, Beni y Tarija, pero, sobre todo, en Pando, el departamento del que ahora es su mayor opositor, Leopoldo Fernández.

De acuerdo a las encuestas, la estrategia electoral masista comienza a dar resultados en Tarija, donde el avance oficialista es evidente. La última consulta de Equipos Mori le da a Evo Morales una victoria relativamente segura en el departamento sureño. En Beni el MAS también pugna por el primer lugar, en tanto que en Santa Cruz no logra aún romper el techo del 30% que tuvo en anteriores comicios, pese a la impresión de que el MAS crece aquí con las diarias adhesiones de la disidencia autonomista. En Chuquisaca, a Morales parece quedarle resistencia sólo en la capital, ya que su victoria en el departamento estaría casi garantizada, según la consulta de Mori. En conclusión, si persiste la actual tendencia en la intención de voto, el Presidente sólo perderá en Santa Cruz y Pando.

Lo que resulta emblemático es lo que pasa en Pando. Si se consolida el 57% de la intención de voto actual a favor del binomio Manfred-Leopoldo, la mayor fuerza de la oposición a Evo Morales estará en el departamento más pequeño del país. En definitiva, no será bueno para el MAS perder por tercera vez consecutiva en la rebelde tierra pandina, ni será políticamente digerible que el Gobierno tenga tantas dificultades para controlar a su antojo al electorado cuantitativamente más chico de Bolivia, pese a que allí ha instalado hace tiempo lo que parece su mayor cuartel de campaña.  Que un gobierno tan fuerte termine derrotado por el departamento electoralmente menos pesado del país, será un durísimo mensaje al MAS.

Por eso se entiende que el Gobierno haya desplazado a Pando a su principal operador político, Juan Ramón Quintana, y que envíe refuerzos como Esther Morales, la hermana del Presidente. Pando es la joya de la corona del MAS, pero al mismo tiempo la punta de lanza de la oposición.

Nunca antes una elección fue tan simbólicamente importante en Pando como lo será la del próximo 6 de diciembre. Los 40.000 votos de ese departamento tienen un valor especial. Servirán para estrujar en la cara una derrota a tanto despliegue de poder o para terminar de liquidar lo que queda de la resistencia a la más aparatosa movilización de recursos de los últimos tiempos.

Si se impone la lógica en el fútbol, Guabirá y Ciclón deberían ser los finalistas de la Copa Simón Bolívar, cuyo ganador ascenderá a la Liga. Hasta ahora, son los dos clubes de este torneo con mayor historia, con equipos más competitivos y con grandes hinchadas, pues uno representa al Norte cruceño y otro al departamento de Tarija.

Previendo una final con los rojos de Montero, la dirigencia del club tarijeño adelantó que no jugará su partido de visitante en el estadio Gilberto Parada. La posición reabre una polémica que había sido cerrada la semana pasada por la propia ANF al verificar el aval prefectural a “La Caldera” como estadio departamental, según lo condiciona el reglamento. La dirigencia de Ciclón insiste, sin embargo, en que hará cumplir la norma que exige que las finales de la Simón se jueguen en estadios de las capitales departamentales, lo que no es preciso. Está probado que el Gilberto Parada tiene el estatus de departamental, con lo que se cumple la reglamentación de la Copa.

En consecuencia, negarse a competir donde Guabirá jugó en 2008 todos sus partidos de la Liga Profesional parece apuntar a la búsqueda de una ventaja deportiva, pues no es lo mismo que los azucareros disputen una final con el escenario lleno de sus hinchas que tener que trasladarse a otra sede. Tampoco es justo negarle al Norte cruceño la oportunidad de disfrutar de una de sus principales pasiones: el fútbol y su equipo Guabirá. Si el motivo de la resistencia a jugar en “La Caldera” es la seguridad del escenario, no tiene coherencia, toman

do en cuenta que el año pasado se cumplieron las exigencias para los partidos de la categoría profesional, sin incidentes importantes. Además, en 2007 Montero fue subsede de la primera fase de la Simón Bolívar y Guabirá recibió allí a todos los rivales en su campaña por el ascenso, sin ningún caso llamativo de violencia. También en el Gilberto Parada se juegan partidos del Mundialito, sin contratiempos.

En consecuencia, la anunciada batalla de la dirigencia de Ciclón puede originar un conflicto innecesario, pues ya quedó claro que se puede jugar en el Gilberto Parada. “La Caldera” ha cargado con un estigma injusto y ha estado en la mira de quienes sospechosamente desean su veto.

Guabirá tiene el derecho de jugar donde entrena y donde recibe el cariño de su gente, así como Ciclón tiene el derecho de jugar en el estadio del departamento al que representa. Que no se cometan injusticias.

Cada elección es una prueba de fuego para los medios de comunicación y para los periodistas. En los numerosos procesos de votación que ha tenido el país hay diarios, emisoras radiales y canales de televisión que se han consolidado, pero también otros que murieron. Los que pasaron el difícil examen son los que apostaron por la pluralidad. Los que desaparecieron o entraron en crisis son los que hicieron lo contrario, es decir apuntalar una de las candidaturas y combatir a las otras. La tentación de apoyar a alguno siempre está viva en cada campaña. Eludirla es un desafío muy grande, pues las pasiones y los intereses se activan más que nunca en estos momentos. El medio que asume con firmeza el reto de ser plural, siempre sale victorioso en el proceso y su credibilidad se refuerza.

La cobertura de una campaña electoral y de una votación es siempre un desafío, pero también una nueva experiencia para los periodistas y los medios. Lo es la actual etapa de proselitismo y lo será el acto del 6 de diciembre. La que transcurre ahora es distinta y hasta más compleja que las anteriores. Es más difícil para los medios, por algunas particularidades.

En primer lugar, tiene como uno de sus protagonistas a un candidato que también es Presidente. Esa variante hace que sea complicado diferenciar cuándo el líder del MAS actúa como la primera autoridad nacional o cuándo como uno más de los que aspiran al sillón presidencial. Otro escollo para el periodismo es la negativa de Evo Morales a sentarse a debatir en la misma mesa con sus adversarios, así como la resistencia de sus rivales a confrontar ideas entre ellos, sin el candidato oficialista. Una tercera variante son las trabas para entrevistar a uno de los principales candidatos a la Vicepresidencia porque está encarcelado. Son situaciones inéditas para el periodismo boliviano.

En este marco, la fundación UNIR Bolivia acaba de difundir un valioso documento, que propone a los medios de comunicación y a los candidatos considerar la Agenda Ciudadana Elecciones 2009. Este planteamiento coloca los intereses del ciudadano encima de los intereses de la coyuntura electoral. Y sobre todo, nos recuerda a los periodistas de que a quien debemos servir es únicamente al votante.

Hace unos meses el vicepresidente Álvaro García Linera opinó que los empresarios deberían dedicarse a los negocios y dejar que los políticos hagan política. Lo dijo a manera de cuestionamiento casi directo al sector privado cruceño, que es señalado de actuar corporativamente en los últimos años contra Evo Morales. La interpelación vicepresidencial apuntó, sobre todo, a algunos empresarios que fueron vinculados por un fiscal al grupo de Eduardo Rózsa.

Desde entonces se ha notado una llamativa cautela de una parte de la dirigencia empresarial cruceña, que redujo sus críticas al Gobierno y optó por un evidente silencio institucional en el periodo electoral, propio de una línea de neutralidad. Es cierto, sin embargo, que en anteriores comicios las instituciones empresariales nunca proclamaron abiertamente su apoyo a algún candidato. No obstante, tuvieron un rol protagónico en la promoción del debate político, sobre todo, en el tema económico. En la actual coyuntura, su rol es pasivo, ya que ni siquiera realizarán los tradicionales foros con los aspirantes a la Presidencia.

En ese contexto, las dos últimas semanas han sido importantes por algunas llamativas señales de lo que puede estar sucediendo en el sector empresarial, particularmente el cruceño, de lejos el más poderoso del país por su tamaño y dinámica.Tales señales están motivadas por el intento de acercamiento del MAS a un sector al que combatió con dureza durante casi toda la gestión de Morales, incluso con trabas a las exportaciones de productos fundamentales.

Se sabe de reuniones en plena etapa preelectoral del propio García Linera con empresarios. El Comité pro Santa Cruz interpretó esos encuentros, supuestamente ‘secretos’, como una nueva actitud desleal y acusó a algunos privados de financiar la campaña del MAS.

 Que hay empresarios con el Gobierno desde el inicio de su gestión, es una realidad probada, sobre todo en el occidente del país. Que el MAS busca publicitar adhesiones de figuras empresariales, especialmente cruceñas, para aparentar apertura e inclusión, también es evidente. Que hay algunos empresarios pragmáticos que prefieren un pacto de convivencia en los próximos años con Evo Morales, ante su inminente victoria, es más que una certeza. Que el Gobierno necesita ahora tener apoyo empresarial para conseguir su objetivo de un contundente triunfo electoral, es otra realidad incuestionable.

Por eso no debe extrañar que se estén dando estos ‘matrimonios por conveniencia’ ni que los empresarios sigan en la actividad política, pese a la reflexión inicial de García Linera de que se dediquen sólo a los negocios. Al parecer, las opiniones cambian en función de las circunstancias.
De todas maneras, no se puede negar que el Gobierno ha logrado mermar la fuerza de la actuación corporativa del empresariado en la política. Las actuales dubitaciones de un sector tan influyente llaman, al menos, la atención ciudadana.

 

apoyo2009¿Quién gana con la evidente división que vive en este momento la institucionalidad cruceña? No hay dudas que Evo Morales, quien hace tiempo asumió que para reinar hay que dividir, como se lo aconseja su libro de cabecera “El Arte de la Guerra”, obsequiado por el vicepresidente Álvaro García Linera en uno de sus anteriores cumpleaños.

De a poco se confirma la fragmentación de la élite hegemónica cruceña y cada vez es más fuerte el reproche que surge del seno del Comité pro Santa Cruz a los que hasta hace poco acataban casi disciplinadamente el mandato que surgía desde la institucionalidad cruceña.

¿Qué está pasando? Lo que está sucediendo es que los sectores posiblemente más pragmáticos del poder cruceño se han dado cuenta de que insistir en la línea de la confrontación política con el Gobierno les puede directamente marcar la defunción, por lo que prefieren aceptar el plan de convivencia que les está ofreciendo el MAS para no hacerlos desaparecer después del 6 de diciembre. Negocios son negocios, parece ser la consigna de algunos sectores, que han decidido distanciarse o, al menos, no escuchar la instructiva cívica de evitar los acuerdos con quienes han golpeado permanentemente a los grupos de poder del departamento.

Luis Núñez lanzó abiertamente el desafío de excluir del Comité pro Santa Cruz a quienes rompan las viejas reglas del juego o a los que se desmarquen de la línea cívica. Si antes los combatidos por la institucionalidad eran los de afuera, o sea los que se convertían en amenaza con sus críticas al modelo cruceño, ahora los combatidos son los de adentro y nada menos que los que casi siempre dieron las instructivas, es decir, el sector empresarial y los conductores de las cooperativas.

El primero en salirse de la raya trazada fue el presidente de la Cainco, Eduardo Paz, a quien amenazaron con incluir en la lista de “traidores de Santa Cruz”. Gran novedad que un poderoso dirigente empresarial pueda ser sentenciado como “enemigo” de la cruceñidad, ya que antes siempre los condenados fueron los críticos del sistema, generalmente opinadores, periodistas o algunos políticos locales contestatarios.

Fue la primera gran señal de división, desnudada nada menos que en la semana del 24 de septiembre, por un tema tal vez irrelevante o de forma como la invitación que hizo la Cainco al presidente de la República para que asista a la Expocruz.

Se sabe que para resolver la crisis, la gente del Comité pro Santa Cruz y la de la Cainco negociaron varias horas para evitar una catástrofe la noche de la Asamblea de la Cruceñidad, en la que Núñez renunciaría si no recibía el apoyo de la institucionalidad.

Pese a que el terremoto al final no se dio, la crisis interna ha incubado un cisma, ya que Núñez no volvió a hablar más con el máximo ejecutivo de la Cainco. El representante cívico había chocado ya frontalmente antes con la dirigencia de la Anapo, otra entidad agroempresarial muy poderosa, que fue la primera en desmarcarse de la institucionalidad cruceña y en buscar acuerdos con el Gobierno.

Núñez ha sido muy crítico con los empresarios, insinuando que posiblemente se han acercado al Gobierno para buscar un perdón judicial por las acusaciones del caso Rózsa. Es una revelación muy fuerte y comprometedora.

Pero el cisma se ha puesto en evidencia una vez más la última semana de octubre, al conocerse casi accidentalmente una supuesta “reunión secreta” del Vicepresidente Álvaro García Linera con ejecutivos de CRE y de Saguapac.

La reacción cívica ha sido inmediata, insinuando que se estarían buscando acuerdos entre “gallos y medianoche”, resignando la batalla contra los que atacaron al departamento. Igual de rápida ha sido la respuesta de ejecutivos de las dos cooperativas, que justificaron su participación al tratarse sólo de una cita de alcance técnico. ¿Convence la explicación? Al menos quedan dudas sobre la oportunidad de la reunión.

La cita se hizo nada menos que un mes antes de las elecciones presidenciales, cuando el Gobierno insiste en mostrar estratégicamente que de a poco gana espacio en el territorio cruceño. Hilando fino, hasta se podría concluir que el Vicepresidente consiguió su objetivo táctico de atraer a los directivos de estas cooperativas para provocar la reacción de otro grupo de la institucionalidad cruceña y poner en evidencia que el cisma en el poder local ya es una realidad. ¿Cayeron en la trampa garcialinerista las dos cooperativas? El tiempo y los hechos lo dirán.

Mientras eso sucedía en la semana, en la noche de celebración de los 59 años del Comité pro Santa Cruz, Luis Núñez volvió a golpear con dureza a los sectores que se le vienen desmarcando y señaló que siempre los denunciará y condenará. Crisis evidente, como lo refleja el propio discurso del presidente cívico que ha llamado a la institucionalidad a “reagruparse y buscar la unidad” para combatir otra vez al enemigo externo.

Clara constatación de que hay división y que por ahora el mayor dolor de cabeza de la institucionalidad cruceña ya no es sólo el proyecto evista, sino los desmarques y los amarres de quienes hasta hace poco eran la base estructural del Comité Cívico: los líderes empresariales y los ejecutivos de las cooperativas de servicios públicos. Mientras tanto, Morales y su proyecto siguen, al parecer, con su avance en el territorio enemigo con la vieja consigna: divide y reinarás.

“Las elecciones se ganan con votos”. Esta frase que comunicó Evo Morales a un grupo de periodistas la mañana de este sábado 31 de octubre refleja con claridad el espíritu pragmático, más que la solvencia ideológica, del presidente y candidato del MAS. Fue la respuesta que le dio a un comunicador que le preguntó sobre las críticas que surgieron en las filas masistas por las adhesiones de algunos ex unionistas y dirigentes de barras bravas a la campaña oficialista en Santa Cruz.

¿Está dispuesto Evo Morales a cruzar ríos de sangre, como en algún momento lo hizo Jaime Paz Zamora para aliarse con Hugo Banzer Suárez, un ex verdugo de los miristas? Por lo visto y escuchado, indudablemente sí.

“Son compañeros de base que fueron utilizados por neoliberales. Las elecciones se ganan con votos. Me han llamado para contarme que también se sumarán ocho futbolistas cruceños, que quieren jugar fútbol conmigo y hacer campaña. Entre ellos está el legendario arquero Leo Fernández”, expresó contento el mandatario, con lo que está claro que las incorporaciones de ex unionistas o gente anteriormente patrocinada por la institucionalidad cruceña en las movilizaciones autonomistas tienen su visto bueno.

Evo Morales también resaltó las posibles adhesiones de empresarios de Beni a su campaña. Dijo que, como nunca, los empresarios han ganado plata durante su gestión y ahora aportan incluso económicamente a su campaña.

Definitivamente, Evo Morales es pragmático, pues acaba de sumar y está orgulloso de tener a quienes hasta hace unas semanas le cantaban en las tribunas: “Evo, Evo cabrón”. Los que no están muy contentos son algunos campesinos que no olvidan las palizas recibidas en Santa Cruz por estos grupos de choque que estuvieron antes al servicio de las movilizaciones autonomistas.

Definitivamente, Morales ratifica la vieja lógica maquiavélica para la política: “El fin justifica los medios”. Por ahora se necesitan votos para ganar las elecciones y, si se puede, arrasar para copar la Asamblea Plurinacional y aprobar como quiere el MAS las 100 leyes que reglamentarán la nueva CPE.

Después del 6 de diciembre, con el voto ya marcado a su favor, los masistas no tendrán seguramente problemas en sacar de sus filas a estos oportunistas que ahora les sirven como guardaespaldas en un territorio que aún no pudieron conquistar.

Tampoco deberá sorprender a nadie que la tentación del poder termine por seducir no sólo a jugadores de fútbol, sino también a modelos, a mises, a empresarios y hasta periodistas.

Foto: www.eldeber.com.bo

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Fue un buen debate el que tuvieron la noche del domingo 25 de octubre los candidatos a senadores por La Paz, Fernando Untoja (Convergencia), Carlos Hugo Laruta (UN) y Fidel Surco (MAS). El perdedor, indudablemente que fue el representante del masismo. El ganador, por algunos momentos el postulante por el partido de Manfred Reyes Villa, pero por otros momentos el postulante por el partido de Samuel Doria Medina.

Untoja se mostró fuerte cuando habló de las autonomías indígenas, pero se cayó cuando Laruta cuestionó su intervención en el acápite de la coca. Surco comenzó el debate relativamente cómodo cuando expuso su visión sobre la nueva CPE, al sostener que la nueva misión de su partido en la Asamblea Plurinacional será su implementación.

Sin embargo, enseguida trastabilló cuando Untoja le preguntó si se consideraba indígena u originario. “Soy aymara”, le respondió, sin saber diferenciar los dos conceptos remarcados por el candidato a primer senador por La Paz por Convergencia. Untoja buscó polarizar en esta parte el debate con Surco, pero de inmediato saltó Laruta para hacer ver que el partido de Manfred tiene un programa muy superficial y no dice qué hará con la CPE.

“Una de nuestras medidas será cambiar el Código de Procedimiento Penal”, respondió el candidato del partido de Reyes Villa. La segunda parte del debate fue más caliente, ya que Untoja intentó asociar las propuestas del MAS y la de UN en el tema de las autonomías. Aclaró que Convergencia apoya las autonomías departamentales y las municipales, pero no las indígenas. En esta parte fue duro cuando le dijo a Surco que debería sentir verguenza de ser llamado indígena, ya que éste es un término neocolonial, con el que se hace demagogia y con el que las ONGs movilizan a miles de personas.

Laruta insistió en que su partido está de acuerdo con las autonomías indígenas, pero que buscará aplicar todos los modelos de autonomías a partir del concepto de unidad y equidad en el desarrollo.

El candidato de UN, que fue relegado por Untoja y Surco en las dos primeras partes del debate, comenzó a repuntar cuando se tocó el tema de la coca. Aquí desnudó algunas señales de desinformación de Untoja en el tema del conocimiento del mercado de la hoja y le hizo notar su falta de propuestas. El candidato de Convergencia respondió que el planteamiento de su partido es hacer cumplir la ley.

En este acápite fue cuando Surco tuvo más inconvenientes, ya que fue duramente cuestionado, tanto por Untoja como por Laruta. El candidato del MAS dijo que el Gobierno ha sido el que más combatió el narcotráfico y aseguró que habrá racionalización de la hoja de coca, llegando a 20.000 hectáreas. Sin embargo, Laruta le criticó el incremento de la producción de cocaína y de coca en esta gestión, así como el hecho que no se haya avanzado en la instalación de una planta de industrialización.

En el tema económico Laruta se mostró fuerte. Surco se complicó al tratar de explicar el modelo estatista-comunitario del Gobierno y cuando Laruta le increpó por renegar de la palabra empresario. Untoja dijo en esta parte que el mejor modelo económico se construye con educación, ya que se debe formar empresarios para exportar.

Quedaron en evidencia en este debate tres visiones distintas de país. Untoja mostró más oficio para debatir. Lució su rostro contestatario, más que propositivo. Al candidato de Convergencia le faltó, sin embargo, mostrar que su partido tiene un plan. Por su lado, Laruta no tuvo hasta cierta parte del debate el aplomo de Untoja. Se dejó marginar de la discusión en los primeros minutos de la discusión, pero repuntó cuando decidió romper su libreto, que estuvo marcado por la necesidad de ser disciplinado con la exposición del programa de UN. Eso sí, fue el mejor informado y el más propositivo. Surco mostró en cambio más su talla de líder de los movimientos sociales antes que de intelectual. Su mérito fue afrontar el desafío de debatir, a pesar de sus limitaciones frente a sus dos contrincantes, que tienen una reconocida trayectoria académica. Se enredó mucho y se lo vio sin reacción ante los cuestionamientos.

Con esta experiencia poco grata de su candidato a senador por La Paz, el MAS tendrá que analizar si conviene arriesgarse a enviar a los debates a sus líderes más populares o hacerse representar por sus mejores cuadros. Esta vez el gran perdedor fue Surco, aunque les ganó a sus dos contricantes en compañía, ya que llegó a las instalaciones de El Deber con barra, banda y un fuerte equipo de asesores. En cambio, Laruta y Untoja llegaron prácticamente solos.

Foto: www.laprensa.com.bo

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Si René Joaquino tuviera una estructura fuerte y si su liderazgo sobrepasara las fronteras potosinas, estoy seguro que en este momento sería el dolor de cabeza de Evo Morales. Llego a esta conclusión ligeramente, después de haberlo visto sortear con éxito un espacio exigente como el de Usted Elige Día V, la noche de este domingo 25 de octubre.

La candidatura de Joaquino tiene como su mayor limitación la falta de recursos para darse a conocer en un territorio tan vasto como el boliviano. Es por eso que debía aprovechar al máximo la tribuna de más de 30 minutos que le concedió el programa televisivo del Grupo Líder y de la Red Uno. Y realmente creo que la aprovechó bien.

El ex alcalde potosino demostró que no es un político liviano y, menos, inofensivo. Aunque insiste en que es un líder que no le gusta confrontar, en Usted Elige Día V tuvo intervenciones picantes y hasta perfiló respuestas irreverentes cuando le consultaron sobre sus adversarios. Joaquino llamó a Evo Morales mentiroso y, por lo tanto, peligroso. Lo hizo nada menos que hablándole en quechua.

“Evo, tú tienes apoyo de tu gente, pero yo también tengo apoyo de mi gente”, le increpó en su idioma nativo, en respuesta a los recientes ataques de Morales en Potosí, que lo vincularon con el gonismo. Joaquino negó haber sido precandidato vicepresidencial del MNR, cuando supuestamente Carlos Mesa desistiría de acompañar a Sánchez de Lozada. El candidato de Alianza Social dijo que el libro del ex presidente que reemplazó a Goni debe ser echado al basurero, pues miente cuando afirma que Joaquino pudo acompañar a Goni.

“Mesa no fue ni fu ni fa”, respondió cuando le mostraron la foto del ex mandatario, a quien fustigó su falta de carácter para gobernar el país. De Manfred Reyes Villa dijo que es un líder del pasado y se refirió a Samuel Doria Medina como un empresario egoísta. Joaquino tiene como sus referentes a Jesucristo y al Che Guevara. De Fidel Castro dijo que es un líder para otra época. A Micheletti y Manuel Zelaya les criticó la tosudez. De Goni dijo que es “una mala palabra”.

Joaquino considera que su partido es de izquierda y no quiso decir si en una segunda vuelta votaría por Evo Morales o por Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa. “Sería especular”, acotó.

Tuvo palabras de elogio para su candidato a la vicepresidencia, Charles Suárez, y aclaró que siempre ha buscado a un cruceño para consolidar la idea de un binomio de complementariedad. Sobre la religión, dijo que en ese tema también se complementa con Suárez. “Charles va conmigo a la Catedral y yo voy a su Iglesia”, sostuvo.

 Joaquino aprovechó bien el escenario de Usted Elige Día V. Quechua, profesional, con experiencia en la gestión pública, surgido de un hogar pobre, con una administración transparente, de la izquierda democrática, con una visión de integración de las regiones y las clases sociales, sin desgaste en la política ycon una firmeza evidente en sus intervenciones. ¿No podría ser acaso el mejor rival de Evo Morales? Su problema es ahora no tener una estructura partidaria nacional ni los recursos que se necesitan para competir en unas elecciones presidenciales. Quizás el tiempo le dé la oportunidad que necesita.

Foto: www.laprensa.com.bo

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A quienes cuestionaron la presencia de Ana María Romero de Campero en el MAS les debe estar incomodando la notable primera gran intervención de la ex defensora del pueblo en el complejo escenario electoral de los últimos días.

AnaMar ha demostrado que está dispuesta a plantarse con firmeza y defender principios más que intereses coyunturales. La candidata a primera senadora por el MAS ha pateado el tablero al manifestar públicamente su respaldo al presidente de la Corte Nacional Electoral, Antonio Costas, atacado frontalmente durante los últimos días por el Gobierno y por el propio primer mandatario del Estado Plurinacional.

Romero asegura que Costas es una maravillosa persona y que hizo una proeza al consolidar el padrón biométrico de más de 5 millones de personas en casi dos meses. Así deja en off side a Evo Morales, que agravió al titular de la CNE al calificarlo como jefe de campaña de Leopoldo Fernández y lo amenazó con denunciarlo a organismos internacionales.

Con su reconocida independencia, pese a que ahora es candidata del MAS, AnaMar ha dado un paso más al validar el derecho que tiene el ex prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, de expresarse en la campaña, ya que no tiene sentencia ejecutoriada y es un simple preso.

¿Qué dirá Evo Morales ahora, nada menos que en víspera de su cumpleaños, ante las declaraciones de su candidata, por la que apostó 6.000 dólares?

Doña Ana María no debe haber sido fácil de convencer ni será una más en las filas del MAS. La ex defensora tiene una respetable trayectoria que no rifará con una simple candidatura. Definitivamente, la mujer suma más a la política dentro de ella que fuera de ella. De a poco se comienza a entender su difícil decisión de ingresar al terreno tortuoso de la actividad partidaria. ¿Será una piedra en el zapato del Presidente? Habrá que ver cómo la siente Evo y si aguanta este tipo de respetables discrepancias.

De  Tuffí Aré Vázquez, para la columna sindical de este lunes 26 de octubre, publicada por EL DEBER

La semana pasada la Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz ha emitido un pronunciamiento en el que alerta del surgimiento de un nuevo problema que se suma a los riesgos a los que está últimamente expuesta la libertad de prensa en Bolivia: el acoso judicial a periodistas.

La máxima entidad sindical de los trabajadores de la información ha presentado incluso una lista en la que enumera varios casos que se han registrado en los meses pasados y en los últimos días, que pueden interpretarse como iniciativas que apuntan a amedrentar a los periodistas  desde un nuevo espacio, la justicia.

Llama la atención que en algunas redacciones se hayan recibido últimamente comparendos de jueces que convocan a informadores a oficiar de testigos en procesos que involucran a actores confrontados por la política. Aunque los periodistas somos al fin y al cabo ciudadanos que no debemos gozar de privilegios en el acatamiento de las leyes, es necesario alertar sobre posibles maniobras del poder político para condicionar con la presión judicial el derecho a ejercer la libertad de prensa, consagrado en la Constitución Política del Estado.

No corresponde que un periodista acuda a un tribunal ordinario como testigo de un juicio entre políticos, ya que su simple presencia puede terminar siendo interpretada por alguna de las partes como señal de parcialidad y, por lo tanto, comprometer su independencia. Más allá de una posición rigurosamente legalista, los jueces deben entender este riesgo y tendrían que remitirse a las publicaciones del medio como respaldo de las pruebas que buscan contra un acusado. De lo contrario, veremos todos los días a cientos de periodistas desfilando por los jurados en calidad de testigos de cualquier hecho, considerando que la esencia de su actividad es precisamente presenciar y relatar las noticias. Si bien no parecen haber en las leyes excepciones para los periodistas, los demandantes y demandados tendrán que esforzarse en encontrar otras evidencias para demostrar o desvirtuar la comisión de un delito. En todo caso, es tarea pendiente de los profesionales de la información proyectar y exigir una legislación específica que resuelva este aparente vacío que comienza a ser utilizado por los políticos como un recurso de amedrentamiento o, al menos, de presión a los medios.

También son señales inequívocas de judicialización del periodismo los requerimientos de algunas autoridades que conminan a informadores a entregar las grabaciones de las declaraciones de sus fuentes. Por lo que se ve, hay una seguidilla de acciones judiciales dirigidas, al parecer, a incomodar a los comunicadores.

Por último, también se ha conocido de la apertura de procesos a directores de medios por parte de instituciones públicas por el supuesto delito de calumnias e injurias, pero por el camino equivocado de los jurados ordinarios, cuando lo que corresponde es el tribunal de imprenta. En este sentido, el artículo 28 de la Ley de Imprenta es concluyente cuando establece que “los funcionarios públicos que fuesen atacados por la prensa en calidad de tales, sólo podrán quejarse ante el Jurado de Imprenta”. Consiguientemente, cuando una autoridad intenta procesar a un periodista por la vía penal incurre en un acto de desacato de la propia CPE, que en el parágrafo II del artículo 107 reconoce tanto los códigos éticos como la legislación especial que castiga los delitos de imprenta.

j0438842De Tuffí Aré Vázquez para la edición de Usted Elige, del lunes 26 de octubre, en EL DEBER

“Como está ahora la campaña, da ganas de votar en blanco”. Esta frase de una periodista sintetiza el sentimiento de decepción de un considerable segmento de los electores con la calidad de la oferta de los ocho binomios. No menos son los que piensan anular su voto o los que prefieren no asistir a las urnas para castigar a los políticos que derrochan sus energías en el desprestigio recíproco. Entre un 10 a 15 por ciento de los votantes tendría decidido no apoyar a alguno de los ocho candidatos presidenciales, según las encuestas. Si se suman éstos al promedio de ausentes de las elecciones, cerca de un millón de votantes rechaza a los políticos que buscan su apoyo.

¿Se justifica este hastío? ¿A quién beneficia el voto en blanco o el nulo? ¿Se puede revertir la percepción de los ciudadanos que piensan que los candidatos no merecen su respaldo? Ensayaremos algunas respuestas.

En primer lugar, es cierto que pese a que en Bolivia se respira política casi todos los días, un importante sector de la población está ya cansado de la confrontación. La falta de renovación de la clase política es otra causa del hastío. El bombardeo propagandístico gubernamental provoca más desorientación que claridad. La oposición tampoco seduce, por su falta de convicción y por la carencia de estrategias para revertir la sensación de que ésta es una elección prácticamente resuelta a favor del Presidente. En conclusión, es una campaña monótona, con pocas variantes, e indiscutiblemente mediocre. Para ser más concreto: al oficialismo le sobra proselitismo y a la oposición le falta.

Es cierto que muchas veces se ha votado contra alguien en vez de a favor de alguien. Los próximos comicios no serán la excepción. Muchos pueden votar más por lo que transmite  el corazón que por lo que recomienda el cerebro. Es por eso que los principales candidatos no dudan en identificar a sus mayores adversarios y en descargar su artillería sobre ellos. Lo peligroso es que vaya creciendo la sensación de bronca ciudadana y que se termine castigando a todos.

Evidentemente, votar en blanco o nulo es una opción más que ofrece la democracia. Es el recurso que usan los descontentos para expresar su protesta contra la pobreza de la oferta electoral y contra el sistema. Algunos creen que no concurrir a las urnas o no votar por alguien son recursos que descargan en otros la culpa de una mala elección. Sin embargo, es cómoda la posición de dejar a los demás la responsabilidad de las decisiones políticas.

Si bien un elector tiene el derecho de no votar por alguien, debe saber que esa opción al final resulta beneficiando al que obtiene el primer lugar, ya que el sistema de escrutinio sólo contabiliza los votos válidos. No obstante, si la cifra de los descontentos es alta también servirá para transmitir a los próximos gobernantes y asambleístas el mensaje de que no se sienten representados.

Sin embargo, se puede revertir este sentimiento de bronca hacia la campaña y los candidatos. A más guerra sucia mayor desilusión del electorado. Por eso, la primera acción debería apuntar a abandonar paulatinamente este recurso. Otra urgencia es la del debate programático. No se pude seguir insistiendo sólo en el bombardeo propagandístico unilateral, ya que la población necesita recibir información clara y descontaminada. Obviamente que estas dos propuestas parecen inalcanzables, ya que a algunos candidatos les conviene más mantener sus ofertas entre las sombras que transparentar la discusión de sus propuestas, si es que las tienen.

Con la contratación de Chichi Pérez y su grupo de choque, el MAS acaba de inaugurar otra etapa de la decayente política nacional: la etapa de la desideologización. Con bombos y platillos, Isaac Ávalos, uno de los referentes del masismo duro, del ala violenta de ese partido, presentó a los medios de comunicación su nueva gran alianza, su unión con el líder del sector de La Pesada de la barra de Oriente Petrolero Chichi Pérez, un hombre que ya estuvo en Palmasola y que salió de la cárcel con una facilidad impresionante.

Foto: www.eldia.com.bo

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Aunque Pérez asegura que siempre fue socialista, pasa penurias cuando la prensa le pide que explique su giro, ya que hace apenas unas semanas atrás arengaba a sus seguidores con el estribillo antipresidencial: “Evo, Evo cabrón, Evo, Evo cabrón, sos un hijo de puta, la puta madre que te parió”.

Aunque Chichi le recordó al presidente varias veces a su familia con ese cántico desagradable y atrevido, sorprende la facilidad con la que el partido de Morales lo ha recibido, olvidándose no sólo de estas ofensas a la mamá de su Excelencia, sino haciéndose el de la vista gorda con las movilizaciones de La Pesada que terminaron atacando alguna caravana del mandatario en Santa Cruz, durante los tiempos de la resistencia cívico-autonomista (ahora sus promotores están escondidos).

Tal parece que algunas cosas se olvidan pronto y otras no. Lo cierto es que el MAS ha presentado al ícono orientista y a unos 300 barras brava que lo siguen, como el pase político de la semana. Por si fuera poco, los masistas liderizados por el sector de Ávalos anuncian nuevas sorpresas, ya en el campo empresarial. El candidato a parlamentario y dirigente campesino, que inauguró su casa de campaña en el surtidor de Miguel Angel Linares (el hombre acusado de una millonaria estafa y de tener vínculos fuertes con el oficialismo), hincha el pecho de orgullo porque ahora podrá entrar en campaña a la plaza de Santa Cruz sin temor a recibir un palazo, pues tendrá como escolta a Chichi y La Pesada.

Aunque se esfuercen en mostrar la solidez ideológica del binomio MAS-barras bravas, esta unión despide un fuerte olor a matrimonio por conveniencia. Es tan frágil esta boda, que puede durar lo que dure la campaña. No han faltado las insinuaciones de que los dos bandos antiguamente enfrentados casi a muerte se unieron ahora gracias a interesantes incentivos. Algunos hablan de un pago semanal a las cabezas del nuevo grupo de choque, otros mencionan ofertas laborales en instituciones públicas y los más osados revelan un presunto borrón y cuenta nueva en viejos juicios. De comprobarse estas denuncias (pruebas aún no las hay), estaríamos ante una clara y peligrosa degradación de la política.

Lo cierto es que acabamos de asistir a la muerte de lo que fue una digna etapa de discusión ideológica, en la que daba gusto escuchar por ejemplo a los Bedregal, a los Chacho Justiniano, a los Marcelo Quiroga Santa Cruz, a los Róger Cortez, a los Antonio Araníbar, Miguel Urioste, y a otros grandes políticos con escuela, con academia, con universidad.

Acaba de acentuarse la nueva etapa de desideologización de la política, en la que los que valen son los Isaac Ávalos, los Chichi Pérez, los Roberto de la Cruz, los Chiqui Martínez, los barra brava y los ponchos rojos. Penosa decadencia de la política boliviana, que no sabemos si tocó aún fondo. ¿y los medios de comunicación? Bien gracias, que Viva el Carnaval político. Total, si se les da el micrófono, sube el rating con tanta belicosidad.

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